La Manzana de las Luces lanza un espacio de formación arqueológica

Especialistas y estudiantes se reúnen para analizar los restos materiales hallados en el complejo histórico. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Secretaría de Cultura de la Nación.

La historia no solo se escribe en los libros; muchas veces, se encuentra enterrada bajo nuestros pies o escondida en fragmentos de objetos cotidianos. Bajo esta premisa, la Manzana de las Luces inaugura un innovador espacio de formación dedicado a la Arqueología Histórica.

La propuesta, que tiene su punto de partida este 19 de marzo, busca transformar el complejo de la calle Perú 222 en un laboratorio vivo para reconstruir la vida cotidiana de siglos pasados.

El proyecto funciona bajo la órbita de la Secretaría de Cultura de la Nación, liderada por Leonardo Cifelli, en articulación con la Subsecretaría de Patrimonio Cultural a cargo de Liliana Barela.

En esta primera etapa, el foco estará puesto en la investigación de los restos materiales recuperados en las excavaciones del propio predio, con el fin de profundizar en la historia material del país desde la llegada de los europeos hasta la actualidad.

Formación y tecnología en el casco histórico

El programa no solo tiene una pata académica, sino que apunta a la profesionalización del sector. Con un cupo inicial de 30 inscriptos, los cursos están orientados a estudiantes, profesionales y trabajadores de museos.

Además de las técnicas tradicionales, el espacio impulsa el uso de nuevas tecnologías, herramientas que resultan fundamentales en un ámbito científico cada vez más competitivo.

Según detallan desde la institución, el objetivo es “fomentar y desarrollar investigaciones arqueológicas” y “contribuir a la especialización de estudiantes de Arqueología complementando los conocimientos brindados por el currículo universitario”. Se busca, en definitiva, consolidar un punto de referencia nacional e internacional para el intercambio científico.

El vidrio como protagonista del siglo XIX

El ciclo de capacitación comenzará con un análisis específico: el vidrio en el siglo XIX. El primer encuentro abordará los procesos de producción y los usos cotidianos de este material en contextos históricos, permitiendo a los asistentes entender cómo la materialidad refleja los cambios sociales de la época.

La arqueóloga Sandra Guillermo, referente del área, destacó la importancia de este lanzamiento para el ecosistema cultural porteño: “Este nuevo ciclo busca consolidar a la Manzana de las Luces como un punto de encuentro para la investigación, la formación profesional y la difusión del patrimonio arqueológico histórico”.

Con esta iniciativa, la Manzana de las Luces no solo preserva sus túneles y edificios, sino que activa una nueva dimensión de conocimiento que permite a la comunidad acercarse de forma tangible a los fragmentos que forman nuestra identidad.

Nota escrita por:
Te recomendamos...