En una jornada marcada por la expectativa de los familiares, la Justicia platense resolvió este lunes la situación procesal del único imputado por el crimen de Kim Gómez. El joven, cuya identidad ha sido resguardada en diversas instancias del proceso, recibió una condena de 23 años y cuatro meses de prisión, luego de que se probara su responsabilidad directa en el homicidio ocurrido en el marco de un asalto.
El hecho, que tuvo lugar en la ciudad de La Plata, se produjo cuando el ahora condenado interceptó a Gómez con el objetivo de sustraerle sus pertenencias. Durante el forcejeo, el atacante efectuó el disparo mortal que terminó con la vida de la víctima de forma inmediata. La investigación, que incluyó relevamiento de cámaras de seguridad y testimonios clave, permitió reconstruir la secuencia del intento de robo seguido de muerte.
Detalles del fallo judicial
Fuentes judiciales confirmaron a la Agencia Noticias Argentinas que el tribunal consideró como agravantes la naturaleza del hecho y el desprecio por la vida humana mostrado por el autor. Aunque la defensa intentó mitigar la pena apelando a la falta de antecedentes o a la situación de vulnerabilidad del joven, los magistrados optaron por una sanción cercana al máximo previsto para este tipo de delitos, dada la contundencia de las pruebas balísticas y periciales presentadas por la fiscalía.
La familia de Kim Gómez, que encabezó numerosas marchas en reclamo de justicia desde el día del asesinato, recibió la noticia con alivio, aunque sostienen que ninguna cifra de años devuelve la vida perdida. El condenado deberá cumplir la totalidad de su pena en una unidad penitenciaria de la provincia de Buenos Aires, bajo estrictas normas de conducta y sin los beneficios de libertad condicional en el corto plazo debido a la gravedad de la calificación penal.