En su primer acto oficial de relevancia desde que asumió en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, se reunió este martes con los integrantes de la Corte Suprema de Justicia. El encuentro con Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti tuvo como eje central la crisis por las vacantes judiciales que afecta a todo el país. Mahiques se comprometió a acelerar el envío al Senado de los pliegos necesarios para cubrir más de 300 cargos de jueces, fiscales y defensores, una medida que el máximo tribunal reclama para aliviar la saturación del sistema.
Durante la audiencia, el funcionario —quien llega al cargo con el fuerte respaldo de Karina Milei— subrayó la importancia de fortalecer el sistema de subrogancias y conjueces. Esta estrategia busca asegurar que los tribunales federales no queden paralizados ante licencias o impedimentos de los titulares. Según informaron fuentes oficiales, tanto el Ejecutivo como la Corte ratificaron su voluntad de trabajar de manera coordinada para garantizar la seguridad jurídica y la independencia del Poder Judicial, en un clima de distensión tras los recientes cambios en el gabinete nacional.
Reforma del Código Penal y foco en la propiedad privada
De forma paralela al encuentro, el Gobierno anunció a través del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el envío al Congreso de un ambicioso paquete de leyes. El punto más sensible es la modificación del Código Penal, un proyecto que fue coordinado por el juez Mariano Borinsky y que ahora pasará por el filtro de Mahiques. El ministro realizará consultas técnicas con la propia Corte antes de presentar el texto final al presidente Javier Milei, especialmente en capítulos que generan debate interno como las figuras de femicidio y aborto.
El nuevo esquema legal pondrá un énfasis punitivo en la protección de la propiedad privada. El paquete incluye reformas a la ley de expropiaciones, la ley de tierras y la de regularización dominial. Mahiques, quien anteriormente se desempeñó como fiscal general de la Ciudad y representante en el Consejo de la Magistratura, utilizará su vasta red de relaciones políticas y judiciales para intentar destrabar estas reformas en un Congreso que se prevé hostil a los cambios en materia de derechos sociales y civiles.
Un perfil de tejedor político en la Rosada
La llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia representa un cambio de perfil estratégico para la gestión libertaria. Con una trayectoria vinculada al PRO y al operador Daniel Angelici, el flamante ministro ostenta además la presidencia de la Asociación Internacional de Fiscales. Su experiencia previa en la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios durante el macrismo le otorga un conocimiento pormenorizado del funcionamiento interno de los tribunales, herramienta que la Casa Rosada considera vital para normalizar una relación con la Justicia que había sufrido desgastes en los últimos meses.