La causa judicial que investiga el viaje del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su familia a Uruguay durante el último feriado de carnaval, sumó evidencia determinante. Fuentes judiciales confirmaron que el vuelo de ida, realizado en un avión privado “Honda Jet”, fue cancelado por la firma Imhouse SA, propiedad del periodista Marcelo Grandio. El pago se efectuó mediante una transferencia bancaria por 6.984.180 pesos, monto equivalente a unos 4.830 dólares según la cotización de la fecha.
La relación entre Adorni y Grandio está bajo la lupa, ya que la productora del periodista genera contenidos para la TV Pública, donde ambos han compartido espacios de entrevistas. Aunque Grandio aseguró en declaraciones radiales que el funcionario “pagó de su bolsillo” y que él solo actuó como intermediario para abonar a la compañía aérea, la facturación a nombre de la empresa y las versiones contradictorias del periodista —quien llegó a decir erróneamente que Adorni pagó con “plata del Estado”— han intensificado las sospechas sobre un posible beneficio indebido.
Medidas de prueba y trazabilidad del dinero
El fiscal Gerardo Pollicita ha solicitado una serie de medidas para clarificar la trazabilidad de los fondos y la legalidad del movimiento. Entre ellas, se destaca el pedido a la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) para obtener los planes de vuelo de los días 12 y 17 de febrero, así como la intervención de la Dirección General de Aduanas. Los investigadores buscan determinar si los pasajeros presentaron las declaraciones juradas correspondientes sobre valores y dinero en efectivo.
Además de la documentación técnica, el juez Ariel Lijo ordenó el secuestro de las imágenes de las cámaras de seguridad del aeropuerto de San Fernando. Por su parte, la fiscalía citó a declaración testimonial a Marcelo Grandio para que explique formalmente el origen del dinero utilizado por Imhouse SA para contratar a la empresa de taxi aéreo Alpha Centauri, proveedora de la aeronave con matrícula LV-HWA.
El contexto político y las disculpas oficiales
El escándalo estalló tras la viralización de un video que mostraba al Jefe de Gabinete y su familia abordando la aeronave privada. Ante la repercusión, el propio Adorni calificó la situación como una “pésima decisión” y pidió disculpas públicas por el viaje de su esposa, aunque insistió en que el costo fue afrontado de manera privada. No obstante, el silencio de los voceros oficiales ante las nuevas consultas de la prensa tras los hallazgos judiciales mantiene la tensión en el Ejecutivo.
La defensa de Grandio sostiene que la invitación se dio en un marco de amistad de más de 15 años y que Adorni solo cubrió su parte proporcional del vuelo, alegando que el costo se redujo al contratar un tramo de “vuelo de regreso”. Sin embargo, la justicia busca determinar si existe un conflicto de intereses o la recepción de dotes prohibidas para un funcionario público, especialmente considerando que la productora involucrada mantiene vínculos comerciales con medios estatales.