Oscar Bernardo Centeno, militar retirado de 71 años y antiguo chofer del exministerio de Planificación Federal, compareció este jueves ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7). El autor de las anotaciones que dieron origen a la investigación por presuntas dádivas en la obra pública se negó a prestar declaración por consejo de su defensa técnica.
Centeno, quien permanece bajo el Programa Nacional de Protección de Testigos desde 2018, es considerado el primer “imputado colaborador” de la causa. Sus cuadernos detallaron fechas, montos y recorridos de dinero que, según la fiscalía, conformaron una asociación ilícita liderada por la expresidenta Cristina Kirchner para recaudar fondos de empresarios del sector energético y de transporte.
El silencio de los arrepentidos
Durante la jornada, otros imputados colaboradores imitaron la postura del exchofer. El extitular del OCCOVI, Claudio Uberti, ratificó su condición de arrepentido pero se negó a responder interrogatorios alegando problemas de salud. El exfuncionario afirmó que “ser arrepentido no es ser traidor” y denunció presuntas amenazas.
Por su parte, el empresario Carlos Wagner, expresidente de CAMARCO, protagonizó un momento de incertidumbre en la sala. Tras una aparente confusión inicial en la que afirmó que declararía, finalmente desistió luego de que su abogado advirtiera problemas de comprensión en su asistido. La fiscal Fabiana León intervino para impedir la comunicación entre el acusado y su defensa durante el acto.