“No merezco morir por salir con mi jefe”: habló la mujer de la kiss cam de Coldplay

Kristin Cabot, la exdirectora de Recursos Humanos captada en la pantalla gigante del Gillette Stadium, rompió el silencio en el pódcast de Oprah Winfrey. Denunció acoso, amenazas de muerte y violencia digital, y apuntó contra la desigualdad de género en la reacción pública.

Kristin Cabot tenía 14 y 16 años sus hijos cuando desconocidos comenzaron a gritar frente a su casa y a publicar su dirección en redes sociales. Todo empezó en julio de 2025, cuando la cámara de un concierto de Coldplay en el Gillette Stadium la capturó abrazada a su jefe, Andy Byron, entonces CEO de la empresa tecnológica donde ambos trabajaban. El video se volvió viral en cuestión de horas y desencadenó lo que ella describió, meses después, como “una experiencia de persecución global”.

Lo que reveló en el podcast de Oprah:
  • Ambos estaban separados de sus parejas al momento del concierto y planeaban el divorcio
  • El video alcanzó 300 mil millones de reproducciones en pocas horas
  • Recibió amenazas de muerte, acoso a sus hijos y divulgación de su domicilio por una radio local
  • El 90% de los insultos en línea provinieron de otras mujeres, según afirmó
  • Debió renunciar a su cargo; Byron, en cambio, recibió ofertas laborales

En el nuevo capítulo del pódcast de Oprah Winfrey, Cabot narró el costo personal de aquella exposición. Reconoció abiertamente que no debió haber tenido esa relación con su superior jerárquico, pero fue categórica al trazar el límite entre el error y el castigo recibido.

“No debí haber salido con mi jefe, pero no merezco morir por eso. Ningún error personal justifica amenazas de muerte ni la violencia digital que sufrí durante semanas.” — Kristin Cabot.

El momento en la pantalla y lo que vino después

Cabot recordó el instante exacto en que vio su rostro en la pantalla gigante del estadio. Su primer pensamiento, según relató, fue su esposo, que también estaba presente en el recinto. “En ese segundo lo supe: todo se complicaría”, dijo. Al retirarse del sector, creyó que su mayor problema sería enfrentar esa situación familiar. “Nunca imaginé que ese sería el menor de mis problemas”, admitió.

Tanto ella como Byron habían planificado informar a la junta directiva sobre la relación para redefinir la estructura de dependencia laboral. Sin embargo, la viralización del video los adelantó. La junta realizó una investigación interna y la respaldó, pero Cabot consideró que continuar en el cargo era imposible y presentó su renuncia.

Una reacción que, según ella, tuvo sesgo de género

Cabot subrayó la disparidad en el trato público que recibieron ella y Byron. Mientras su exjefe acumuló ofertas de empleo tras el escándalo, ella no logró retomar su carrera con normalidad. “Si yo hubiera sido hombre, la historia sería distinta”, afirmó, y señaló que los insultos sexistas nunca apuntaron a su colega varón.

También llamó la atención sobre el origen de las agresiones más duras: según sus palabras, la gran mayoría provino de otras mujeres, tanto en redes como en persona. “Las únicas personas que me lo dijeron cara a cara también fueron mujeres”, sostuvo.

El llamado contra el linchamiento digital

En el cierre de la entrevista, Cabot advirtió que “las historias no desaparecen en la era digital” y que resurgen de forma indefinida. Pidió más empatía antes del juicio colectivo y alertó sobre las consecuencias extremas que puede tener la violencia en línea.

“Muchos no sobreviven a esta violencia; yo tuve apoyo y recursos, pero no siempre es así.” — Kristin Cabot. “He pagado un precio inimaginable y nadie merece este nivel de odio”, concluyó. La entrevista completa está disponible en el pódcast de Oprah Winfrey.
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