Cuba: fuerzas armadas se preparan para un posible ataque de EE.UU.

El viceministro Carlos Fernández de Cossío advierte sobre el riesgo de intervención militar en un contexto de bloqueo petrolero y máxima tensión bilateral.

En un escenario de creciente hostilidad diplomática y económica, el Gobierno de Cuba ha confirmado que sus instituciones militares se encuentran en estado de alerta.

Durante una entrevista concedida este domingo al programa Meet the Press de la cadena NBC, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, reveló que el país caribeño ha intensificado sus ejercicios de defensa ante lo que consideran una posibilidad latente de intervención extranjera.

“Nuestras fuerzas armadas siempre están preparadas y, de hecho, estos días se están preparando para la posibilidad de una agresión militar”, afirmó categóricamente el diplomático.

Según Fernández de Cossío, aunque el gobierno no considera que un ataque sea el desenlace más probable, la coyuntura política actual obliga a tomar precauciones extraordinarias: “No creemos que sea probable, pero seríamos ingenuos si no nos preparáramos”, añadió.

Un contexto de crisis y asedio económico

La movilización de las tropas cubanas no ocurre en el vacío. La isla atraviesa una de sus crisis energéticas más agudas de los últimos años, exacerbada por un férreo bloqueo petrolero que ha generado apagones masivos y descontento social.

Esta situación ha sido descrita por Washington como un síntoma de un cambio de régimen “a cámara lenta”, una retórica que en La Habana se interpreta como el preludio de una acción de fuerza.

La tensión se ha disparado particularmente tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela a principios de año, un evento que alteró el equilibrio regional. Figuras clave de la administración estadounidense, como el secretario de Estado Marco Rubio, han sugerido que Cuba podría ser el siguiente objetivo en la política exterior de mano dura de Donald Trump.

Ante esto, Cuba insiste en su carácter soberano y no beligerante. “Nuestro país es pacífico y no representa ninguna amenaza para Estados Unidos”, recalcó el viceministro.

El derecho a la defensa y la vía del diálogo

A pesar de la retórica de combate y el despliegue de la doctrina de la “Guerra de Todo el Pueblo”, Cuba mantiene abierta una puerta a la diplomacia, aunque bajo condiciones de respeto mutuo. El vicecanciller reconoció que la situación es “muy grave” y que el Estado cubano está actuando de forma proactiva para proteger su integridad.

El despliegue militar busca, según las autoridades, disuadir cualquier intento de incursión, recordando que la nación está “dispuesta a movilizarse en su conjunto ante una agresión militar”.

Mientras el Congreso estadounidense debate resoluciones para limitar la capacidad de acción de la Casa Blanca sin aval legislativo, en las calles de La Habana la preparación para lo peor convive con la esperanza de una resolución pacífica a través del diálogo.

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