El fiscal federal Gerardo Pollicita impulsó este lunes una serie de medidas de prueba en el marco de la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. La instrucción, delegada por el juez Ariel Lijo, se centró en reconstruir el patrimonio del funcionario y su esposa, Bettina Angeletti, mediante el análisis de sus movimientos migratorios y transacciones inmobiliarias.
La fiscalía solicitó a la Dirección Nacional de Migraciones, a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y a diversas aerolíneas los registros detallados de los viajes realizados por el matrimonio.
El objetivo principal es precisar destinos, escalas y, fundamentalmente, los medios de pago utilizados para costear traslados privados y comerciales, como un presunto viaje a Aruba en diciembre de 2024. Los investigadores exceptuaron de este análisis los desplazamientos oficiales realizados en ejercicio de su cargo.
Respecto al frente inmobiliario, la Justicia puso el foco en dos propiedades: una vivienda en un club de campo de Exaltación de la Cruz y un departamento en el barrio porteño de Caballito.
Sobre este último, el fiscal citó a declarar al exfutbolista Hugo Morales, antiguo propietario del inmueble. Morales vendió la propiedad el año pasado por 230.000 dólares a dos mujeres, quienes meses después financiaron la compra de Adorni mediante una hipoteca no bancaria de 200.000 dólares.