El presidente de la Nación, Javier Milei, encabezó esta tarde una reunión en su despacho de la Casa Rosada con el gendarme Nahuel Gallo. El efectivo de 34 años regresó al país el 1° de marzo pasado, luego de permanecer privado de su libertad durante más de un año en el penal El Rodeo, ubicado en Caracas.
Del encuentro participaron la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller, Pablo Quirno; la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; y el director nacional de Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni.
Durante la audiencia, que se extendió por 40 minutos, Gallo describió las condiciones de su detención y los maltratos psicológicos sufridos bajo la administración de Nicolás Maduro.
Según fuentes oficiales, el gendarme manifestó que los custodios del penal lo identificaban como un “enemigo” debido a su nacionalidad y su pertenencia a una fuerza de seguridad argentina. Como gesto de reconocimiento, el primer mandatario le obsequió una camiseta de la selección nacional de fútbol.
La visita se concretó tras semanas de controversia por el rol de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en el operativo de liberación. Aunque el Gobierno destacó gestiones realizadas mediante países aliados como Italia, España y Estados Unidos, la logística del traslado fue ejecutada por la entidad que preside Claudio Tapia.
Esta situación generó cruces públicos, ya que el cabo primero regresó al país en un avión privado gestionado por la dirigencia deportiva mientras el Ejecutivo mantenía una ruptura diplomática total con Caracas.