El lunes 31 de marzo, lo que comenzó como un encuentro deportivo entre amigos terminó en una crisis de salud para Darío Lopilato. El actor de 45 años sufrió una caída mientras disputaba un partido de fútbol, lo que derivó en una fractura de peroné con afectación de la tibia y rotura de ligamentos. El diagnóstico inicial obligó a su traslado inmediato a la Clínica Zabala, donde fue intervenido de urgencia.
La cirugía, encabezada por el traumatólogo Marcelo Río, consistió en una fijación ósea mediante la colocación de material de osteosíntesis: placas, tornillos y alambres. Según el propio testimonio del artista, el daño estructural en la articulación fue extenso, requiriendo no solo la estabilización de los huesos, sino también la sutura de los ligamentos comprometidos durante el impacto.
El desafío de la inmovilidad
Tras recibir el alta hospitalaria, el proceso de convalecencia se trasladó a su domicilio, donde el actor debe cumplir con un protocolo de reposo absoluto. Actualmente, Lopilato se desplaza exclusivamente en silla de ruedas y utiliza andadores para trayectos mínimos, sin posibilidad de apoyar la pierna afectada en el corto plazo.
Especialistas en traumatología estiman que una lesión de esta magnitud demanda entre 90 y 150 días para una recuperación integral. Esta proyección incluye una fase crítica de cicatrización y, posteriormente, una etapa de kinesiología intensiva para recuperar la funcionalidad motriz. Esta situación forzó su ausencia física en el ciclo televisivo Viralizados, el cual continúa sus emisiones bajo la conducción del resto del equipo.