La inflación mayorista se aceleró al 3,4% en marzo

Marzo cerró con una suba de 3,4% en los precios al por mayor, impulsada por el salto del 27,3% en petróleo y gas. Según el Indec, el dato igualó al índice minorista y quebró la tendencia descendente previa.

Consumidores buscan ofertas en un supermercado mayorista tras el dato de inflación. Foto: NA.

El impacto de la energía en los costos

El nivel general del índice de precios internos al por mayor (IPIM) registró un aumento de 3,4% en el tercer mes de 2026. Este resultado marcó un quiebre en el proceso de ralentización de precios que había comenzado en enero, tras haber tocado en febrero su nivel más bajo en casi un año.

Según el Indec, la variación fue consecuencia de una suba de 3,5% en los productos nacionales, mientras que los bienes importados solo ascendieron 1,1%.

El principal motor del incremento se localizó en el sector energético. El rubro de petróleo crudo y gas experimentó un salto del 27,3% respecto a febrero. Este fenómeno respondió a la suba de los precios internacionales de la energía debido al conflicto bélico en Oriente Medio.

Por su parte, los productos refinados del petróleo mostraron un alza de 6,6%, lo que acentuó la presión sobre la cadena de producción manufacturera.

Divergencia entre bienes y servicios

A pesar de que la cifra mayorista coincidió con el 3,4% de la inflación minorista (IPC), los especialistas advirtieron sobre las diferencias metodológicas. El economista de la consultora Analytica, Claudio Caprarulo, señaló que el índice mayorista no contempla los servicios, un segmento que en marzo tuvo aumentos significativos por la actualización de tarifas.

En la misma línea, la responsable de análisis macro de Abeceb, Elisabet Bacigalupo, explicó que el incremento en los productos primarios anticipa un escenario complejo para el mes de abril.

La economista sostuvo que el impacto del shock externo podría demorar el proceso de desinflación hacia los niveles pretendidos por el Poder Ejecutivo. No obstante, el sector agropecuario actuó como un contrapeso parcial al registrar una caída del 3,2% en sus precios internos.

Perspectivas para el segundo trimestre

El presidente de la Nación, Javier Milei, analizó los datos durante un encuentro empresarial y atribuyó el salto a factores estacionales y externos. El primer mandatario afirmó que, una vez superados los efectos de la guerra, el aumento de la carne y la estacionalidad educativa, la tasa de inflación tenderá a converger hacia la baja. Según su visión, el dato actual refleja un reacomodamiento de precios relativos más que una aceleración inflacionaria estructural.

Por otro lado, relevamientos privados de la primera quincena de abril mostraron señales mixtas. Mientras la consultora LCG detectó una caída del 0,4% en alimentos y bebidas, otras mediciones como las de la firma EconViews registraron una variación nula.

Estos indicadores sugieren que, si bien los costos mayoristas de marzo fueron elevados, la estabilidad del tipo de cambio podría moderar el traslado a los precios finales de la canasta básica.

La dinámica de los precios mayoristas en marzo dejó en evidencia la sensibilidad de la economía local ante los choques externos de energía. En un contexto donde el Gobierno busca consolidar un sendero de desinflación, queda por ver si la moderación observada en los alimentos será suficiente para absorber el arrastre de los costos energéticos y el ajuste de las tarifas de servicios públicos.

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