El Poder Ejecutivo ha oficializado una rotación de piezas en su estructura interna para cubrir la vacante generada en la Secretaría de Coordinación de Infraestructura. Tras el desplazamiento de Carlos Frugoni, la conducción de dicha área quedará en manos de Fernando Herrmann, quien se venía desempeñando al frente de Transporte. Este movimiento de piezas se completa con el ascenso de Mariano Plencovich, quien ocupará el lugar dejado por Herrmann. La administración nacional optó por redistribuir cuadros técnicos propios en lugar de buscar nombres externos, en un intento por dar celeridad a la transición tras el escándalo que terminó con la gestión del funcionario saliente.
Herrmann, arquitecto con experiencia previa en la gestión pública desde principios de año, asume este nuevo desafío en un clima de agitación institucional. La reestructuración no se limita a las secretarías, ya que en la misma semana se produjeron las renuncias de los presidentes de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) y Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), lo que obliga al Ministerio de Economía a un reordenamiento más profundo de las empresas estatales bajo su órbita.
La caída de Frugoni se precipitó por una investigación periodística que sacó a la luz la existencia de siete inmuebles situados en Florida, Estados Unidos, adquiridos entre los años 2020 y 2022. Estas propiedades, localizadas en zonas exclusivas como Palm Beach y Miami, fueron compradas mediante sociedades de responsabilidad limitada creadas en Delaware y nunca figuraron en las declaraciones patrimoniales presentadas ante los organismos de control argentinos. El exfuncionario reconoció públicamente la falta, atribuyéndola a un descuido en la transición de su actividad privada a la función pública, y manifestó su intención de regularizar la situación impositiva.
No obstante, las explicaciones no bastaron para frenar el avance de la justicia ni el malestar dentro de la Casa Rosada. Actualmente, existen denuncias penales por enriquecimiento ilícito y ocultamiento de bienes que tramitan en el juzgado de Daniel Rafecas. Legisladores y abogados denunciantes han señalado la contradicción entre los ingresos declarados y la capacidad de inversión demostrada por Frugoni, quien mientras percibía salarios del Estado, incrementaba su capital en acciones y enviaba sumas millonarias al extranjero. Dentro del oficialismo, la comparación con otros casos de menor impacto patrimonial selló su destino, calificando el episodio como una falta de transparencia inaceptable para los estándares de la gestión actual.