Apartamiento de magistrados y nuevas pruebas
Por decisión del tribunal, se ordenó el apartamiento de los jueces de la Sala I de la Cámara Federal porteña, integrada por Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia.
Estos magistrados habían validado previamente el archivo de la denuncia al interpretar que la actuación de los efectivos fue “funcional” y carente de fuerza excesiva. Sin embargo, Casación determinó la necesidad de producir nuevas medidas de prueba, incluyendo el testimonio de la víctima.
El fiscal ante la Cámara de Casación, Javier de Luca, respaldó el planteo de la querella —encabezada por Adolfo Pérez Esquivel y la abogada María del Carmen Verdú—. De Luca argumentó que la intervención estatal debe regirse por los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, elementos que no fueron comprobados en el cierre prematuro de la causa.
Contexto de seguridad y protesta
La resolución judicial se produce en un escenario de debate sobre la aplicación del protocolo de seguridad en la vía pública. Mientras que el juez Guillermo Yacobucci votó en disidencia por considerar inadmisible el recurso, la mayoría del tribunal enfatizó que la violencia institucional no puede ser naturalizada ni validada por los órganos de justicia.
El caso cobra relevancia ante los recientes señalamientos de organismos internacionales respecto a la gestión de las manifestaciones públicas. Con esta decisión, la justicia federal deberá retomar la investigación para determinar las responsabilidades penales de los efectivos involucrados y sus mandos jerárquicos.