La Unión Industrial Argentina (UIA) recibió una propuesta formal de la Cámara Argentina de Gas Licuado de Petróleo (CEGLA) para implementar sistemas de respaldo energético.
El plan busca evitar la paralización de las fábricas ante las restricciones en los contratos de suministro y el aumento de los costos operativos. La iniciativa surge en un contexto donde la llegada de buques de Gas Natural Licuado (GNL) presenta demoras por conflictos en Medio Oriente.
En ese sentido, el presidente de la CEGLA, Pedro Cascales, promovió la adopción de sistemas de propano-aire y quemadores duales. Estas tecnologías permiten que la maquinaria industrial funcione con combustibles alternativos sin necesidad de cambios técnicos profundos. Según Cascales, el excedente de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el país garantiza una disponibilidad inmediata frente a la incertidumbre de la red de gas natural.
Vulnerabilidad y costos en ascenso
La situación del sector manufacturero es delicada. Según datos del Indec, la utilización de la capacidad instalada en febrero se ubicó en 54,6%, cifra inferior al 58,6% registrado en igual mes de 2025. Este es uno de los niveles más bajos de los últimos catorce años. Paralelamente, la distribución de gas sufrió una caída interanual del 8,1% en el último trimestre del año pasado, afectando principalmente al consumo industrial.
Frente a este escenario, las empresas solicitaron al Gobierno nacional que el sector público absorba el diferencial de precios causado por el contexto internacional. El valor del fluido se duplicó respecto al año anterior, y sectores de alto consumo, como los fabricantes de ladrillos y porcelanato, advirtieron que no podrán afrontar estos costos sin trasladarlos al precio final de sus productos.