La relación entre Javier Milei y quien fuera su referente económico, Domingo Cavallo, atraviesa su momento más crítico. Luego de que el Gobierno lanzara una ofensiva coordinada contra el padre de la Convertibilidad por sus dudas sobre el plan actual, Cavallo utilizó su blog personal para responder con dureza. “¿Qué le molestó a Milei? ¡Yo creo que no vio la entrevista!”, disparó el exfuncionario.
Ejes del conflicto:
La crítica de Cavallo: Calificó a Luis Caputo como un “trader” que carece de teoría económica profesional.
La reacción de Milei: Acusó a Cavallo de promover “expropiaciones masivas” y recordó el Corralito de 2001.
La respuesta de Caputo: Le pidió a “Mingo” que no se le note el “resentimiento” por los logros actuales.
“Modo trader” vs. Economistas profesionales
El disparador de la pelea fue una entrevista donde Cavallo advirtió que el Gobierno debe definir reglas claras de juego para evitar una corrida cambiaria. En su descargo, comparó la metodología de Federico Sturzenegger —a quien elogió por su rigor técnico en desregulación— con el estilo de Luis Caputo, a quien volvió a tildar de “trader” que actúa por instinto y no por plan.
“Si es por el comentario sobre cómo interviene en el mercado Caputo, me limité a repetir lo que el mismo Milei había dicho”, lanzó Cavallo, chicaneando al Presidente con sus propias definiciones pasadas sobre el pragmatismo de su ministro de Economía. Para Cavallo, la falta de una reforma monetaria integral impide que los agentes económicos entiendan cómo se toman las decisiones macroeconómicas.
Milei y el fantasma del 2001
El Presidente no tardó en contraatacar vía redes sociales, reflotando el pasado más oscuro de la gestión de Cavallo. Milei citó el Plan Bonex y la nacionalización de deuda privada como ejemplos de “violación sistemática a la propiedad privada”. En una serie de posteos, el mandatario buscó despegarse de la figura del exministro, marcando que el modelo libertario no contempla las “expropiaciones” que, según él, caracterizaron el final de la Convertibilidad.
Por su parte, Luis “Toto” Caputo fue más punzante en lo personal: “Ojalá logres que [el arreglo del país] te produzca alegría, en lugar de dolor”, le escribió a Cavallo en X (antes Twitter). Caputo defendió su gestión y le recordó al exministro que él mismo fue el creador del impuesto al cheque, una de las cargas tributarias más criticadas por el actual Gobierno.
Un diálogo roto
Este fuego cruzado marca una ruptura significativa, ya que hasta hace pocos meses Milei calificaba a Cavallo como “el mejor economista de la historia argentina”. El pedido final de Cavallo en su blog suena a desafío: “Ojalá el presidente tenga la paciencia de mirar la entrevista completa. Pienso que le resultará útil”.
Mientras la inflación muestra signos de desaceleración pero la actividad no repunta, la disputa entre los arquitectos de las reformas de los 90 y los actuales conductores del país deja en claro que el “pragmatismo” de Caputo es hoy la mayor diferencia doctrinaria con el ortodoxo Cavallo.