El Gobierno nacional ejecutó este viernes una maniobra de blindaje político en torno a la figura de Manuel Adorni. Tras la reunión de Gabinete encabezada por Javier Milei —la primera en más de un mes—, el ministro coordinador se presentó en conferencia de prensa escoltado por los titulares de Economía y Seguridad. Sin embargo, en un esquema diseñado para evitar el asedio mediático, Adorni solo realizó los anuncios de gestión y delegó las respuestas en sus colegas.
Claves de la jornada en Casa Rosada:
El esquema: Adorni presentó el Super RIGI y medidas de seguridad, pero se negó a responder sobre su patrimonio.
Defensa de Caputo: El ministro de Economía aseguró que a los inversores extranjeros “les da risa” el escándalo del jefe de Gabinete.
Situación DDJJ: Desde el entorno de Adorni reiteraron que “está en plazo” y no cederán ante el pedido de “inmediatez” de Patricia Bullrich.
La estrategia del silencio y el “Super RIGI”
Bajo estrictos controles de seguridad, el equipo de Comunicación oficial advirtió a los periodistas acreditados que Adorni no contestaría preguntas personales. “Si le preguntan, van a quedar mal”, fue la bajada de línea previa. El jefe de Gabinete se limitó a introducir a Luis Caputo, quien brindó detalles sobre el proyecto de ley para ampliar el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones a sectores tecnológicos.
Caputo fue el único que ensayó una defensa pública ante las consultas por la causa de enriquecimiento ilícito que salpica a Adorni. Según el titular de Hacienda, el caso no afecta la llegada de capitales. “Un inversor se rió y dijo: ‘¿qué pasa en Argentina que creen que voy a decidir una inversión en función de si el jefe de Gabinete tiene una diferencia de una almohadilla?'”, relató el ministro para minimizar el impacto del escándalo.
Seguridad y tensiones con Bullrich
Por su parte, Alejandra Monteoliva detalló los cambios en la estructura del Ministerio de Seguridad y los recientes operativos contra el narcotráfico. La presencia de Monteoliva —en lugar de la ministra Patricia Bullrich— subrayó la fría relación actual entre el núcleo duro de la Rosada y la exministra, luego de que esta “apretara” a Adorni para que transparentara sus bienes.
Bullrich, aunque participó de la reunión de Gabinete, mantuvo un perfil bajo tras el enojo que causó su “spoileo” patrimonial en Karina Milei. A pesar de las presiones, Adorni ratificó que no utilizará la prórroga de julio, pero que tampoco adelantará su declaración jurada a la fecha que exige la titular de Seguridad, manteniendo el 31 de mayo como horizonte probable.
Amenaza de moción de censura en el Congreso
Mientras el Ejecutivo intenta “dar vuelta la página” con anuncios de gestión, la tormenta política se traslada al Legislativo. Diputados de la oposición ya impulsan una moción de censura contra Adorni, con la intención de sesionar el próximo 14 de mayo. El objetivo es obligar al ministro coordinador a dar explicaciones cara a cara sobre sus gastos en efectivo y viajes de lujo.
Con este escenario, la reunión de Gabinete funcionó más como un acto de supervivencia y cohesión grupal que como un espacio de coordinación técnica. El mensaje de Milei hacia adentro fue claro: el respaldo a su “pedazo de gestión” es innegociable, independientemente del avance de la causa que lideran el juez Lijo y el fiscal Pollicita.