River Plate enfrentará a Rosario Central este sábado 16 de mayo a las 19:30 en el Estadio Monumental, en busca de un lugar en la final del Torneo Apertura. En la antesala del encuentro, el presidente de la entidad de Núñez, Stéfano Di Carlo, envió un mensaje directo sobre el contexto que rodea al arbitraje tras las recientes controversias que involucraron al equipo rosarino.
El dirigente máximo del club solicitó a la comunidad riverplatense mantenerse alerta frente a posibles fallos arbitrales que puedan afectar el desarrollo del juego. Di Carlo sostuvo que la institución funciona como un bloque consolidado en momentos decisivos, integrando a futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes. El mandatario enfatizó que habrá 85.000 personas en el estadio y una amplia audiencia nacional siguiendo cada incidencia con cautela.
Esta postura institucional replicó el concepto de “guardia alta”, término que utilizó originalmente el expresidente Rodolfo D’Onofrio. El propio exmandatario reforzó esta línea discursiva en redes sociales, tras observar el desempeño arbitral en el último compromiso del conjunto dirigido por Jorge Almirón frente a Racing Club. Para el partido de este sábado, el árbitro designado fue Nicolás Ramírez.
Autocrítica y mercado de pases
Más allá de la tensión externa, Di Carlo manifestó una visión crítica sobre el presente deportivo del equipo que conduce Eduardo Coudet. A pesar de que el club se encuentra en instancias finales del torneo doméstico y lidera su grupo en la Copa Sudamericana, el presidente admitió que el funcionamiento colectivo no alcanzó aún el estándar histórico de la institución.
El directivo confirmó que la institución concretará incorporaciones en el próximo mercado de pases para potenciar el plantel. Según explicó, la planificación de estos refuerzos ya se encuentra en proceso, aunque evitó dar nombres propios para no interferir con la competencia actual. Asimismo, subrayó que su gestión busca entender la complejidad del momento y responder a las exigencias del socio.