El juzgado central de instrucción a cargo del magistrado José Luis Calama dispuso la realización de un examen técnico de los bienes de valor hallados en la caja de seguridad del despacho profesional de José Luis Rodríguez Zapatero. La resolución judicial encomienda a las fuerzas de seguridad el traslado y la vigilancia de los objetos hacia un tradicional establecimiento madrileño especializado en subastas de alta gama, con el propósito de confeccionar un informe que precise el origen material, las marcas de los talleres de fabricación, la originalidad de los componentes y una estimación financiera del conjunto. La medida se adoptó luego de que las unidades contra el crimen económico sugirieran la conveniencia de profundizar las verificaciones sobre el inventario confiscado en la sede de la calle Ferraz.
La firma designada para efectuar las evaluaciones periciales cuenta con una trayectoria que se remonta a mediados del siglo diecinueve, habiendo confeccionado históricamente piezas exclusivas para la monarquía ibérica. Los encargados del taller deberán aportar datos sobre la antigüedad de los relojes, gargantillas, brazaletes y anillos secuestrados, mientras que la policía judicial deberá garantizar que no se altere la trazabilidad de los elementos durante el proceso de análisis. El hallazgo se produjo en un recinto que disponía de múltiples dependencias de reuniones, donde los peritos policiales fotografiaron diversos estuches que contenían gemas de tonalidad oscura circundadas por incrustaciones menores, además de complementos que aparentan ser esferas nacaradas.
Desde el entorno del antiguo líder del Ejecutivo se aclaró de manera pública que la colección carece de vinculación con las irregularidades investigadas en la causa aeronáutica, argumentando que los bienes constituyen recuerdos familiares traspasados por vía sucesoria de los progenitores del matrimonio y obsequios institucionales recibidos durante misiones oficiales en el exterior. Allegados a la familia indicaron que un diagnóstico privado previo situaba la cotización de los elementos en una escala económica moderada y justificaron el resguardo de las pertenencias en la infraestructura de la oficina debido a que la residencia particular de la pareja carece de dispositivos de seguridad empotrados.