El exviceministro de Economía, Joaquín Cottani, realizó una advertencia analítica sobre el rumbo de la actividad productiva y el alcance real de la recuperación que pregona el oficialismo.
Quien fuera el segundo de Luis Caputo desde el inicio de la gestión de Javier Milei hasta el 14 de junio de 2024 —cuando fue reemplazado por José Luis Daza—, enfrió las expectativas al asegurar que los indicadores actuales no habilitan un entusiasmo desmedido.
El “círculo vicioso” y la reactivación bipolar
Para el experimentado economista, el aparato productivo nacional todavía se encuentra condicionado por factores estructurales severos.
En declaraciones radiales a Splendid AM 990, Cottani fue claro respecto a las proyecciones para los próximos meses: “Yo no veo razones para ser demasiado optimista sobre que el segundo semestre del año vaya a traer una recuperación económica”. Bajo su mirada, la actividad general permanece atrapada en un “círculo vicioso” que anula las posibilidades de una reactivación inmediata.
Al profundizar en la descripción del entramado comercial, Cottani graficó que el país atraviesa un fenómeno de fragmentación a la que catalogó como una “reactivación bipolar”.
Según explicó, este escenario se caracteriza por la coexistencia de ciertos sectores dinámicos —con capacidad de conseguir crédito internacional— que logran expandirse, frente a un amplio abanico de actividades relegadas que no consiguen salir del estancamiento.
En ese sentido, puntualizó que “hay un conflicto entre mantener la inflación baja y lograr la reactivación de la economía”, aunque aclaró que, con disciplina fiscal y monetaria, no hay causas para que la inflación sea alta.
Reservas consolidadas y la presión cambiaria
A pesar de su diagnóstico cauto sobre la economía real, Cottani ponderó positivamente el desempeño del Palacio de Hacienda en el frente financiero. El exfuncionario destacó el proceso de acumulación de reservas internacionales, las cuales lograron superar los US$ 10.000 millones en el primer semestre, asegurando que el Ejecutivo ya cuenta con el financiamiento necesario para enfrentar los pagos de la deuda.
En materia cambiaria, consideró positivo que el dólar se deprecie frente al peso de forma “ordenada” y sin “un salto cambiario demasiado fuerte”, aunque advirtió que esa depreciación será mayor en la última parte del año debido al factor de la estacionalidad, una menor entrada de divisas y un mayor atesoramiento.
Con todo, Cottani concluyó con un voto de confianza a la muñeca oficial: “El Gobierno está manejando con buen pulso una situación que sigue siendo difícil de transitar. Mantener el tipo de cambio, sin que se deprecie mucho, obliga a tener una política monetaria muy restrictiva”.