Tras la muerte de Carlos “Indio” Solari a los 77 años yeEn medio del dolor colectivo, sus eternos compañeros de ruta, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado convirtieron lo que iba a ser una doble fecha en el Predio Ferial de Comodoro Rivadavia en un histórico y necesario homenaje al líder espiritual de la banda y referente indiscutido de la música nacional.
Una decisión nacida del dolor
La trágica noticia golpeó a los músicos pocas horas después de aterrizar en Chubut. Ante la conmoción, y tras mantener conversaciones con la familia del artista para definir la continuidad del show, el grupo decidió unificar la energía en una única presentación este sábado, conscientes del esfuerzo de miles de fanáticos que viajaron desde distintos puntos del país.
La banda explicó sus motivos a través de un desgarrador comunicado difundido en sus redes: “Estamos en shock. Como todos. No sabemos bien qué hacer. El golpe nos da en el cuerpo, pero el corazón nos pide juntarnos. Decidimos mantener el concierto de mañana y, aunque no estaba en los planes, transmitirlo en vivo para todos”.
El mensaje de los músicos concluía con una dolorosa certeza: “No va a ser fácil, tampoco será el concierto que habíamos pensado, pero juntarnos y estar cerca nos parece lo único medianamente reparador. Te amamos, Indio…”.
Emoción bajo el frío patagónico
A las 21:31, desafiando el gélido clima de la región, el show comenzó. Más de 7.000 personas colmaban el predio, envueltas en una atmósfera de duelo, anécdotas y gratitud. Un minuto después, la pantalla gigante proyectó la imagen del Indio, desatando una ovación ensordecedora.
Gaspar Benegas, Baltasar Comotto, Déborah Dixon, Luciana Palacios, Pablo Sbaraglia, Fernando Nalé, Ramiro López Naguil, Sergio Colombo y Miguel Ángel Tallarita salieron al escenario abrazados y visiblemente conmovidos.
Sin mediar palabras, la banda arrancó con “Pedía siempre temas en la radio”, seguida inmediatamente por el clásico ricotero “Un ángel para tu soledad”. Las lágrimas resultaron inevitables arriba del escenario mientras la multitud coreaba con fuerza: “Olé, olé, olé, Indio, Indio”.
La transmisión en vivo por YouTube permitió que cientos de miles de seguidores en todo el país se sumaran a la distancia a esta misa ricotera improvisada. El dolor mutó en música y la noche avanzó entre recuerdos y emociones a flor de piel, sellando una jornada que quedará guardada para siempre en la memoria del rock nacional.