Tensiones internacionales se elevaron tras la caída de un helicóptero de combate estadounidense frente a la costa de Omán. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acusó a las fuerzas iraníes de derribar la aeronave y advirtió que su país responderá al ataque.
La declaración contrasta con el reporte del Comando Central del ejército (CENTCOM), el cual mantiene bajo investigación las causas del incidente y lo califica provisionalmente como un accidente.
A través de la red social Truth Social, el mandatario estadounidense informó que un helicóptero AH-64 Apache de alta tecnología fue atacado el lunes por la noche mientras realizaba tareas de patrullaje en el estrecho de Ormuz. Un funcionario de ese país corroboró posteriormente que un dron de ataque iraní Shahed estuvo involucrado en el hecho.
De acuerdo con fuentes militares vinculadas a la planificación de defensa, las probables contramedidas de Washington se enfocarían en las bases de almacenamiento y lanzamiento de drones en la costa iraní.
Paralelamente, el estamento militar ofreció una versión más cautelosa. El portavoz del CENTCOM, capitán Tim Hawkins, confirmó que la aeronave cayó al mar y que los dos tripulantes, un piloto y un artillero, resultaron ilesos.
El rescate se completó aproximadamente dos horas después mediante el despliegue de un dron de superficie no tripulado de la Armada, el cual transportó a los uniformados antes de ser izados por otra aeronave. El portavoz enfatizó que los motivos del siniestro no han sido determinados.