La metamorfosis del poder libertario
El destacado editorialista, Carlos Pagni, analiza cómo el gobierno de Javier Milei, a poco más de dos años de su asunción bajo la promesa de erradicar los privilegios políticos, ha terminado estructurando su propio ecosistema de beneficios institucionales:
“Se ha configurado una casta de Milei. Es decir, una colección de políticos enriquecidos, empresarios prebendarios, influencers favorecidos y jueces adherentes, que respira al calor del poder libertario”.
Esta transformación impacta en la opinión pública; según Hugo Haime, el 42% de la sociedad ya responsabiliza al equipo oficialista por la crisis económica, diluyendo el peso de la herencia kirchnerista.
Opacidad patrimonial y disputas en Tribunales
La máxima expresión de este cambio la encarna el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien junto a su esposa recurrió al polémico régimen de “inocencia fiscal” —aprobado en diciembre y presuntamente redactado a medida— para blindar su expansión patrimonial de auditorías estrictas. Pagni advierte que la validez técnica de su declaración jurada es secundaria frente a su credibilidad ante la sociedad, y señala que el juez Ariel Lijo e incluso la jueza Eugenia Capuchetti manejan causas sensibles que cercan al entorno del jefe de ministros y a la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).
Esta presión judicial se cruza con la feroz interna en el antiguo “Triángulo de Hierro”. Por un lado, Karina Milei protege a Adorni e impulsa a Pilar Ramírez; por el otro, el asesor Santiago Caputo —quien opera de forma anómala sin firma ni cargo estatal— influye en el Ministerio de Economía. En este marco, el viaje a París del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, junto al juez Lijo, es visto como un intento de pactar una tregua, ya sea para contener las denuncias de coimas que salpican al karinismo o para negociar aspiraciones a la Procuración General.
El caso Leal y la trama de negocios
La interna recrudece tras la detención de Facundo Leal (exdirector de Arsat y el Orsna), a quien le hallaron drogas, millones de dólares y tecnología de espionaje en una propiedad vinculada a la SIDE de Caputo. La caída de Leal expone cómo el “Mago” asimiló estructuras del massismo en áreas de Transporte y Telecomunicaciones.
Asimismo, destapa una red de contrataciones opacas que beneficia a empresarios como Leonardo Scatturice —quien maneja licitaciones ferroviarias y de aeronavegación desde Miami por indicación de Caputo— y a Augusto Marini. Este último, dueño de las plataformas Blender y Carajo (donde es socio del tuitero oficialista “Gordo Dan”), se adjudicó contratos directos de repuestos bajo la emergencia ferroviaria y compite por señales televisivas en la Ciudad manejada por Jorge Macri. Pagni concluye evidenciando que el financiamiento de la Fundación Faro (que recaudó 5.000 millones de pesos y es controlada por el hermano del asesor, Francisco Caputo) y el uso de influencers como Agustín Romo confirman la asimilación oficialista a las prácticas prebendarias tradicionales.