El debate sobre el debido proceso
Por su parte, la Defensoría Pública Federal (DPU), encargada de la representación legal ante la ausencia del acusado, solicitó la nulidad del juicio y la absolución de Eduardo Bolsonaro, quien reside en territorio estadounidense desde febrero de 2025.
El defensor Esdras dos Santos Carvalho argumentó que las declaraciones estaban protegidas por la inmunidad parlamentaria y que la notificación judicial debió realizarse mediante carta rogatoria internacional en lugar de un edicto público.
Asimismo, la defensa cuestionó la participación de Moraes en la votación, al señalarlo como víctima directa de las sanciones promovidas por el procesado. No obstante, el cuerpo de ministros rechazó las observaciones preliminares tras aclarar que el delito de coacción atenta contra la administración de la justicia en su conjunto, por lo que la condición de los magistrados afectados no invalida su facultad de juzgar el caso.
El dictamen judicial abrió un escenario de debate respecto a los límites de la actividad política exterior de los legisladores. Mientras la Junta Directiva de la Cámara de Diputados ya había revocado el mandato de Eduardo Bolsonaro en diciembre por inasistencias, la resolución de la Suprema Corte expone nuevas tensiones en la relación bilateral entre Brasil y Estados Unidos, en un contexto donde la presidencia del tribunal advirtió sobre el incremento de condicionamientos externos.