La Fuerza Aérea de los Estados Unidos incorporó oficialmente la aeronave denominada VC-25B Bridge al Grupo de Transporte Aéreo Presidencial en la Base Conjunta Andrews, Maryland.
El aparato, un Boeing 747-8i originalmente propiedad del gobierno de Qatar, fue donado y posteriormente reacondicionado para funcionar como el nuevo puesto de mando del mandatario estadounidense.
El estreno de la aeronave ocurrió este viernes dentro de un hangar militar, minutos después de que el anterior modelo presidencial realizara su último vuelo operativo para trasladar a Trump desde la cumbre del G7 en Francia hasta Washington. La entrega busca mitigar la presión operativa sobre la flota actual de modelos VC-25A, cuyos extensos ciclos de mantenimiento técnico dificultaban la continuidad de los viajes oficiales.
Lujo heredado y cambios estéticos
El Pentágono aceptó la donación de Qatar el año pasado tras registrarse retrasos significativos en el programa definitivo de renovación a cargo de la compañía Boeing. Los trabajos de adaptación gubernamental se completaron en un periodo de diez meses bajo la supervisión de doscientos cincuenta empleados.
Durante una exhibición a la prensa, el jefe de Estado destacó las dimensiones del avión y los acabados interiores, que incluyen revestimientos de madera, accesorios en tonos dorados y una suite privada.
El diseño exterior rompe con una tradición de décadas, al reemplazar el clásico esquema azul claro y blanco de la administración Kennedy por una combinación de rojo, blanco y azul oscuro. La Fuerza Aérea confirmó que este nuevo patrón de colores se aplicará a toda la flota ejecutiva en desarrollo.