Las pequeñas y medianas empresas industriales enfrentan un escenario de extrema complejidad por el desplome del mercado interno. A pesar de los indicadores positivos que el Gobierno nacional exhibe en materia de superávit comercial, el sector manufacturero local padece las consecuencias de una recesión prolongada que amenaza la continuidad de las fábricas.
El presidente de Industriales Pymes Argentinas (IPA), Daniel Rosato, alertó sobre la gravedad de la parálisis productiva generalizada. El dirigente empresario detalló que los rubros más intensivos en mano de obra, como el textil, el metalúrgico, el calzado y los fabricantes de bienes de capital, se encuentran en una situación crítica que los empuja al cierre definitivo de sus persianas.
Ola de concursos preventivos y destrucción del empleo
La pronunciada caída en los niveles de consumo doméstico derivó en un fuerte incremento de los concursos preventivos. Rosato aportó cifras alarmantes al señalar que, solamente en el ámbito de la Capital Federal, ya se registraron 90 procesos judiciales en lo que va de este 2026, una cifra que representa casi la mitad de todos los casos reportados durante el año anterior.
Frente a la falta de demanda interna, algunas firmas comerciales intentaron reconvertir sus estructuras hacia la importación de productos. Sin embargo, la permanente falta de ventas en los comercios provocó un grave sobrestock difícil de financiar, interrumpiendo el beneficio inicial de operar con un tipo de cambio considerado barato por los actores del mercado.
Los industriales pymes sostienen que el actual modelo económico genera profundas asimetrías que castigan a la producción nacional. Mientras las grandes corporaciones acceden a los amplios beneficios impositivos del flamante Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), las fábricas de menor escala operan con una elevada presión tributaria y sin líneas de financiamiento bancario.
El reclamo de una ley de emergencia económica y fiscal
Ante la falta de respuestas oficiales, los representantes del sector impulsaron un proyecto de ley de emergencia laboral y fiscal. La iniciativa parlamentaria, que actualmente se encuentra empantanada en la Comisión de Presupuesto del Senado, busca frenar los embargos y prohibir los despidos por el plazo mínimo de un año mediante facilidades de pago estatales.
La cámara empresaria también exigió la implementación de un control aduanero estricto ante el ingreso de manufacturas externas. Daniel Rosato denunció que diversas cadenas de valor sufren una competencia desleal atroz por productos importados a precios dumping, lo que destruye el terreno competitivo de las industrias radicadas en el territorio argentino.
Los directivos de las pymes mantuvieron reuniones reservadas en el Palacio de Hacienda para solicitar un plan de reactivación urgente. Según trascendió, los funcionarios del Ministerio de Economía prometieron activar mecanismos de tasa de interés bonificada para el consumo, aunque evitaron precisar una fecha concreta para la puesta en marcha de los incentivos.
Pérdida del poder adquisitivo y el pedido por el Ahora 12
Los industriales pymes estiman que la reactivación real del aparato productivo depende estrictamente de la recuperación del salario de los trabajadores. De acuerdo con sus informes, los asalariados arrastran una pérdida del 40% en su poder de compra, encontrándose fuertemente deudores con los sistemas de tarjetas de crédito bancarias.
Por este motivo, el titular de IPA reclamó formalmente el retorno de programas oficiales de financiamiento masivo como el Ahora 12. El sector fabril considera indispensable otorgar mayores plazos de pago a los consumidores para evitar que la actividad económica continúe migrando hacia la informalidad laboral y patronal.
Finalmente, los empresarios manifestaron su preocupación por la desconexión productiva de los grandes enclaves exportadores. Ejemplificaron que el récord histórico de producción petrolera en Vaca Muerta no genera un derrame económico sobre el entramado pyme nacional, debido a que las multinacionales priorizan las compras operativas en los mercados del exterior.