El Gobierno analiza un sistema de colectoras para reemplazar a las PASO

El oficialismo busca destrabar la eliminación de las primarias ofreciendo un esquema alternativo de competencia interna. La iniciativa apunta a consolidar el liderazgo de Javier Milei y otorgar autonomía legislativa a sus aliados en 2027.

La administración nacional tiene como uno de sus objetivos inmediatos en el Congreso avanzar con la eliminación o suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Para destrabar esta discusión, que permanece estancada en la Cámara de Senadores, el oficialismo analiza ofrecer a sus aliados políticos un mecanismo alternativo para la competencia interna.

  • Dato político: La idea principal que circula en las conversaciones de la Casa Rosada incorpora un sistema de colectoras que cumpliría con el objetivo de mejorar las chances de reelección del presidente Javier Milei en 2027.

Mientras La Libertad Avanza (LLA) pretende consolidar el liderazgo presidencial, espacios aliados como Pro, la UCR y los gobernadores reclaman una herramienta que les permita preservar sus propios espacios. El proyecto aún no se ha volcado en un texto definitivo y ya generó objeciones internas, siendo cuestionado incluso por la ministra Patricia Bullrich.

¿Cómo funcionaría el esquema de listas anexas?

En términos generales, este mecanismo electoral permitiría que distintas nóminas “colecten” votos para un mismo candidato a nivel presidencial. Al mismo tiempo, estas listas competirían de forma autónoma en determinadas categorías legislativas e, incluso, en cargos ejecutivos provinciales y municipales sin la necesidad de celebrar una primaria previa.

A nivel nacional, este nuevo andamiaje deberá integrarse al formato de la Boleta Única de Papel (BUP), que a diferencia de la elección anterior, en 2027 incluirá la categoría presidencial. Si la iniciativa de las colectoras prospera, cada frente tendría un único binomio presidencial del cual podrían desprenderse múltiples listas de diputados y senadores.

En el ámbito provincial, el Congreso Nacional encuentra un límite institucional importante, ya que solo puede legislar sobre las elecciones federales. Si las provincias decidieran replicar este esquema para sus autoridades, dependerá exclusivamente de la voluntad de cada gobernador y de las legislaturas locales para modificar sus propias leyes electorales.

Conteo de votos y autonomía partidaria

Una de las grandes novedades del esquema que estudia el oficialismo es que los partidos no necesitarían integrar obligatoriamente una misma alianza electoral para presentar colectoras. De este modo, fuerzas distintas como Pro o la UCR podrían mantener su identidad propia en los cargos legislativos mientras adhieren a la candidatura de Milei.

Desde el Gobierno rechazan cualquier comparación con la polémica ley de lemas y aseguran que los sufragios de las distintas listas de un mismo frente no se acumularán para definir al ganador de una categoría. En la práctica, todas las nóminas conservarían su identidad, serían consideradas una oferta autónoma y competirían entre sí.

En el caso de los cargos legislativos, el diseño presenta mayor complejidad. En la Cámara de Diputados, las bancas se asignarían según el desempeño individual de cada lista mediante el sistema D’Hondt. En el Senado, el incentivo para lograr una lista de unidad sería mayor, ya que si un frente dispersa demasiado sus votos entre varias colectoras corre el riesgo de quedarse sin representación mayoritaria.

El objetivo estratégico de La Libertad Avanza

El diseño de este andamiaje fue pensado fundamentalmente para ofrecerle una alternativa a los gobernadores aliados frente a la posible eliminación de las PASO, permitiéndoles preservar sus liderazgos territoriales. Para la dirigencia “sin tierra” de espacios como Pro y la UCR, la herramienta les brindaría la posibilidad de competir por espacios legislativos manteniendo su nitidez partidaria y eludiendo quedar relegados por el voto útil.

Paralelamente, el Gobierno intentará incorporar en este nuevo intento de reforma un casillero para votar todas las categorías de una misma fuerza dentro de la Boleta Única. Esta jugada busca fortalecer el desempeño de la opción oficialista, aunque los aliados podrían rechazar esa posibilidad por considerar que los desdibujaría como opción frente a la lista puramente violeta.

Más allá del argumento oficial de simplificar el calendario y reducir el gasto público, el oficialismo persigue una meta política de fondo. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, pretende conservar el control de la oferta electoral y evitar que las disputas internas condicionen la prioridad absoluta del espacio: la reelección de Javier Milei.

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