Esta maniobra de sabotaje provocó una desorientación generalizada en la carrera, obligando a los primeros atletas a improvisar vías de avance. Varios competidores sufrieron impactos directos con boleadoras, heridas cortantes y la rotura de sus indumentarias, lo que derivó en múltiples abandonos forzados.
A través de registros audiovisuales difundidos en redes sociales, se observó a al menos cinco jinetes acorralando a los atletas mientras exigían la presencia de las autoridades de la carrera. Pese a los pedidos de calma de los participantes, los agresores continuaron lanzando insultos y agresiones físicas.
Denuncia penal y permisos oficiales habilitados
Frente a la gravedad de los acontecimientos, el organizador del evento, Alejandro Pellegrini, confirmó que radicarán una denuncia judicial en forma conjunta con atletas agredidos y funcionarios municipales. La medida busca identificar a los responsables materiales de las agresiones físicas y los daños causados.
Desde la producción del certamen remarcaron que disponían de las habilitaciones correspondientes emitidas por Vialidad Rionegrina, el municipio de General Roca y los organismos de administración del Área Protegida. Además, acreditaron el pago de cánones oficiales y adicionales destinados a la cobertura de seguridad policial.
Asimismo, los responsables de la carrera explicaron que existen antecedentes de amenazas verbales previas por parte de pobladores de la zona. No obstante, remarcaron que las diferencias territoriales nunca habían derivado en ataques físicos contra la integridad de los deportistas.
Durante los preparativos de la presente edición, la organización debió modificar el trazado del circuito debido a que los mismos pobladores habían colocado alambrados no autorizados. Esta situación obligó a desviar el recorrido hacia zonas linderas para evitar enfrentamientos que finalmente no pudieron prevenirse.
Indignación y repudio en la comunidad deportiva
La prueba de atletismo de montaña Doble Apolo cuenta con una trayectoria ininterrumpida de 18 años en la Patagonia y convoca anualmente a cientos de corredores de todo el país. El incidente provocó una profunda indignación en el ambiente deportivo, que repudió el accionar violento en un espacio público.
Los deportistas perjudicados expresaron su impotencia tras haber dedicado meses de preparación física para la cita regional. Muchos de ellos enfatizaron que el accionar intempestivo de los jinetes arruinó la jornada y puso en riesgo real la vida de quienes transitaban a pie.
Las actuaciones administrativas y judiciales avanzarán este lunes ante las autoridades de la provincia de Río Negro para esclarecer las responsabilidades penales. La comunidad de atletas exige que se establezcan garantías de protección y seguridad en las áreas naturales de uso común.