Impactos en la costa sur
Reportes de agencias de prensa locales confirmaron explosiones y caída de proyectiles en las localidades costeras de Bandar Abbas, Sirik y la isla de Qeshm, donde una fábrica de harina de pescado en Souza sufrió daños materiales moderados.
En el plano humanitario, la Universidad de Ciencias Médicas de Ahvaz suspendió temporalmente las operaciones del Hospital Baghaei 2, especializado en oncología pediátrica, luego de que el impacto de proyectiles en las inmediaciones provocara fuertes temblores en la estructura.
El jefe del Centro de Relaciones Públicas del Ministerio de Salud iraní, Hossein Kermanpour, notificó que la mayoría de los pacientes debieron ser evacuados hacia otros centros asistenciales de la zona debido al pánico generado por las vibraciones y el ruido de las detonaciones.
Por su parte, la vocera del gobierno de Irán, Fatemeh Mohajerani, denunció que los ataques de las últimas jornadas causaron la muerte de civiles y de miembros de las fuerzas armadas.
Negociación bajo fuego
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, defendió la efectividad de las medidas militares durante un discurso en Pensilvania. El primer mandatario sostuvo que las presiones forzarán un desenlace rápido y aseguró que los canales diplomáticos instaron a Teherán a aceptar un pacto inminente.
Paralelamente, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, catalogó el escenario actual como una disputa existencial contra la intervención norteamericana.
Sin embargo, el principal negociador de la república islámica matizó la postura oficial al señalar que buscar el diálogo político en esta instancia no representa una rendición, sino una herramienta de resistencia para proteger la soberanía nacional. El portavoz militar iraní condicionó la reapertura del paso marítimo al cumplimiento del memorando de entendimiento de catorce puntos firmado en junio.