La resaca del Mundial y la “ola anti-argentina”
El reconocido editorialista, Claudio Jacquelin, expone el complejo escenario que enfrenta el gobierno de Javier Milei tras el fallido desenlace del Mundial y la irrupción de una “ola anti-argentina”. Lejos de capitalizar esta polémica en favor de su “batalla cultural”, el oficialismo quedó atrapado en un intercambio de culpas: la oposición acusa al Gobierno de generar este rechazo global con un discurso divisivo y su alineamiento incondicional con Estados Unidos e Israel, mientras la Casa Rosada califica a los críticos de la “internacional woke”. La polarización se mantiene en empate, pero el bajón anímico profundiza un malestar social preexistente que excede lo futbolístico.
Serrucho económico y erosión de la imagen oficial
En lo económico, la desaceleración de la inflación contrasta con datos alarmantes: el consumo cayó un 2,7%, la recaudación bajó a niveles pandémicos en la Capital y el conurbano, y la actividad muestra un comportamiento en “serrucho”. Según la consultora Trespuntozero (Shila Vilker), la desaprobación de Milei escaló al 63,3% mientras que su aprobación cayó al 35,2%. La politóloga advierte que, junto a las dificultades de bolsillo, crece un desencanto político vinculado a la pérdida de la bandera “anti-casta”, los escándalos de corrupción y la percepción de insensibilidad oficial hacia el esfuerzo ciudadano.
El rol de Santilli y el blindaje para 2027
Para encauzar la gestión y calmar la incertidumbre de los mercados, la estrategia gubernamental —encabezada por Diego Santilli en el plano político y Luis Caputo en el financiero— apunta a un ambicioso programa de reformas y acuerdos. La Casa Rosada busca abrochar leyes clave de desregulación y una reforma electoral estratégica antes de las presidenciales de 2027. Al respecto, Jacquelin detalla las metas del oficialismo:
“La eliminación de las PASO, la posible aprobación del sistema de listas colectoras y la inclusión en la boleta única papel de un casillero para votar lista completa, junto con la eliminación del financiamiento público de las campañas, son los objetivos primordiales del proyecto que impulsa el oficialismo para fortalecer sus chances y complicar los armados de la fragmentada oposición”.
Aunque las calificadoras internacionales otorgaron un alivio crediticio que mejora el horizonte financiero de Caputo, el éxito oficialista dependerá de concretar acuerdos duraderos con los gobernadores dialoguistas y lograr una reactivación genuina. Mientras sobran los ruidos políticos e ideológicos, la economía y la gestión siguen demandando “goles” concretos para no desapegar al electorado.