El titular de la Sociedad Rural Argentina destacó el diálogo con el Gobierno, reclamó la baja de impuestos y pidió obras de infraestructura para ganar competitividad.
El titular de la Sociedad Rural Argentina destacó el diálogo con el Gobierno, reclamó la baja de impuestos y pidió obras de infraestructura para ganar competitividad.

En el marco del acto inaugural de la Exposición Rural de Palermo, Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), encabezó un discurso cruzado por la celebración institucional, la coyuntura económica y los históricos reclamos del sector agropecuario.
La ceremonia tuvo un significado especial al coincidir con el aniversario de la entidad agraria, que contó con la presencia del presidente Javier Milei. “La Sociedad Rural Argentina está cumpliendo, ni más ni menos, 160 años de vida, y está más joven, presente y dinámica que nunca”, expresó Pino, rindiendo homenaje a la historia y sacrificio de los productores de las economías regionales de todo el país.
Al analizar la actualidad económica, el dirigente definió la posición del organismo frente a la gestión oficial. “La mirada de la Rural frente a la economía del país es optimista pero objetiva, crítica pero constructiva, una visión indispensable para poder representar los intereses de los productores”, afirmó.
Asimismo, ponderó los avances en la relación con las autoridades: “Ha crecido el diálogo entre el Gobierno y la Rural: los funcionarios escuchan y toman en cuenta nuestras propuestas”.
El punto más relevante del discurso se centró en la presión fiscal que sufre la actividad desde hace más de dos décadas. El titular de la SRA recordó que, desde el año 2002, las arcas públicas recibieron 215 mil millones de dólares mediante este tributo. “Desde el año 2002, los gobiernos han sometido al campo a un régimen confiscatorio: las retenciones”, enfatizó.
Si bien reconoció una disminución de esos montos bajo el mandato actual, insistió en su erradicación definitiva. “Las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre. Por eso afirmamos a los gobiernos: confíen en el campo. El campo nunca los va a dejar de a pie”, remarcó, asegurando que cuando el sector crece, “se reactiva todo el país”.
Para finalizar, Pino hizo hincapié en la necesidad de contar con un Estado que devuelva la recaudación en servicios e infraestructura adecuada para el transporte de la producción. “Es imprescindible que dejen de agobiarnos con impuestos, y que lo recaudado vuelva, en forma de obras y servicios públicos”, solicitó.
En esa línea, advirtió sobre las falencias en la red vial, ferroviaria y portuaria del país: “En cuanto a la infraestructura vial y de comunicaciones, el atraso en que se encuentra es una de las causas que producen el famoso costo argentino, que daña nuestra competitividad”, concluyó.
Tras un acuerdo histórico entre la F1, la FIA y ambos gobiernos, el icónico trazado asiático recibirá la competencia del 2 al 4 de octubre tras las suspensiones en Oriente Medio.
El mandatario nacional destacó al sector y arremetió contra gestiones anteriores a las que acusó de “atacar a la gallina de los huevos de oro”.
El argentino no pudo repetir la gran actuación de la carrera anterior. Lando Norris fue el ganador de la última carrera antes del receso de verano en el Hemisferio Norte.
El titular de la Sociedad Rural Argentina destacó el diálogo con el Gobierno, reclamó la baja de impuestos y pidió obras de infraestructura para ganar competitividad.
El jefe de Gobierno porteño remarcó la integración entre el sector agropecuario y la Ciudad de Buenos Aires.
Durante el rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, el Pontífice reflexionó sobre las parábolas evangélicas y alertó contra las falsas necesidades que “envenenan el corazón”.
El principal desafío no pasa por elegir la moneda “correcta”, sino por desarrollar el hábito de ahorrar de manera sistemática.
“Los grandes anuncios ya se hicieron”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo.