El debate por el consumo: qué hay detrás del cruce entre CAME y Galperin por las ventas minoristas

El fundador de Mercado Libre cuestionó los informes que marcan caídas en las pymes frente al crecimiento del e-commerce. Analistas explican por qué ambos fenómenos coexisten en un mercado con hábitos en plena transformación.

NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES DICIEMBRE 14:El fundador de Mercado Libre, Marcos Galperín, dio a conocer hoy un polémico mensaje en referencia al atentado terrorista ocurrido en Australia, durante una celebración de Janucá en Bondi Beach, Sídney, con la asistencia de más de 1.000 personas, en el que remarcó: “Bienvenidos a la nueva Australia multicultural y diversa”. FOTO NA archivo
La discusión pública sobre la evolución del consumo en la Argentina sumó un fuerte capítulo tras el contrapunto entre Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El empresario cuestionó públicamente los informes mensuales de la entidad —que volvieron a registrar un terreno negativo en las ventas pyme— y contrapuso los datos de su plataforma, cuyo volumen transaccionado en moneda constante creció un 38% interanual en el último trimestre.

Para Galperin, las mediciones tradicionales omiten la magnitud del comercio electrónico al evaluar la actividad económica. Sin embargo, tanto desde la CAME como desde diversos centros de análisis explicaron las diferencias metodológicas y argumentaron por qué la expansión del e-commerce no contradice la contracción del comercio físico tradicional.

Universos distintos y números contrapuestos

El presidente de CAME, Ricardo Diab, sostuvo que aun sumando los volúmenes transaccionados en Mercado Libre, la tendencia general de las ventas minoristas mantendría el sesgo negativo. Desde la entidad remarcaron que sus relevamientos responden a una base de cálculo distinta: miden la facturación real de más de 1.000 comercios pyme de cercanía distribuidos de forma federal, enfocados principalmente en rubros básicos y ponderados para aislar el efecto de la inflación.

Los datos de julio publicados por la entidad reflejaron esa dinámica: las ventas minoristas pyme cayeron un 3,8% interanual y registraron una baja del 2,1% respecto de junio, acumulando un retroceso del 2,7% en los primeros siete meses del año. Sectores como Textil e indumentaria (-5,6%) y Alimentos y bebidas (-5,4%) lideraron las caídas. Una línea similar mostró la Cámara Argentina de Comercio (CAC), cuyo Indicador de Consumo registró una baja interanual del 1% en junio.

Desde entidades como la Federación Económica del Chaco (FECHACO) indicaron que la ganancia de cuota de mercado por parte de grandes plataformas responde a procesos de concentración y cambios de hábito, sin que eso implique una mejora en el desempeño global del comercio minorista.

La mirada de los analistas: cambio de hábitos y heterogeneidad

Para los especialistas, la polémica expone un escenario de consumo fragmentado. El economista Matías Surt (Invecq) señaló que los cambios de comportamiento generan una fuerte heterogeneidad y complican las mediciones, aunque advirtió que el canal digital difícilmente compense la caída del resto, citando como indicador la retracción en la recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos.

Por su parte, el economista Juan Pablo Ronderos afirmó que “en la polémica todos tienen razón”, dado que se combinan transformaciones en el mercado laboral con nuevas tendencias de compra. Mientras las ventas en centros de proximidad y el consumo masivo muestran un estancamiento, la migración hacia canales digitales y la demanda puntual en bienes durables sostienen cifras positivas en plataformas electrónicas. En definitiva, el debate refleja que el consumo no atraviesa un comportamiento uniforme, sino un cambio estructural en las formas y canales de elección de los consumidores.
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