En una muestra de consenso infrecuente en el recinto, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la reducción del IVA del 21% al 10,5% para los derivados industrializados de la mandioca. La iniciativa, presentada por el legislador Misionero Oscar Herrera Ahuad, cosechó 231 votos afirmativos y avanzó a la Cámara de Senadores para su tratamiento definitivo.
El proyecto busca subsanar una asimetría histórica en la estructura tributaria argentina. En la actualidad, la mandioca comercializada en su estado natural como hortaliza ya goza de una alícuota reducida del 10,5%. Sin embargo, cuando el producto atraviesa un proceso de agregado de valor para transformarse en fécula, harina o fariña, la carga impositiva salta al 21%. La medida aprobada equipara el tratamiento de estos insumos esenciales con el de otros alimentos de primera necesidad, como la harina de trigo.
Impulso directo al motor productivo de Misiones
La corrección de esta distorsión impositiva impacta de lleno en la provincia de Misiones, epicentro de la producción nacional. La jurisdicción reúne a alrededor de 10.000 productores, representados en su gran mayoría por agricultores familiares y pequeñas unidades de minifundio. Si bien el 75% del volumen cosechado se destina al consumo en fresco, el 25% restante ingresa a la cadena industrial para la elaboración de subproductos.
Además, la tierra colorada alberga la totalidad de la infraestructura transformadora del país: 11 industrias entre cooperativas y empresas familiares, que generan un volumen aproximado de 18.000 toneladas anuales de fécula. Durante su exposición en el recinto, Herrera Ahuad subrayó que el costo fiscal para las arcas nacionales resultará sumamente acotado, pero generará un alivio determinante en la competitividad de los establecimientos que agregan valor en origen, dinamizando el transporte y la manufactura local.
Un beneficio clave para la comunidad celíaca
Más allá del plano estrictamente productivo, la iniciativa cobra un relevante sentido social al vincular la rebaja impositiva con la accesibilidad a los alimentos libres de gluten (sin TACC). La fécula y la harina de mandioca constituyen la materia prima fundamental para la elaboración de panificados, pastas y productos de repostería destinados a personas con celiaquía o intolerancia al trigo.
Al respecto, el legislador autor del proyecto expuso cifras preocupantes sobre la brecha de precios en las góndolas: mientras que un kilo de pan tradicional ronda entre los $3.000 y $4.000, su equivalente sin TACC escala a valores de entre $19.000 y $32.000. Con la reducción de la alícuota, el Congreso busca que el beneficio tributario trascienda el eslabón industrial y se traslade directamente al precio final que pagan los consumidores.
El expediente quedó ahora a la espera de su debate en el Senado. De convertirse en ley, la fécula, la fariña y la harina de mandioca consolidarán la alícuota reducida del 10,5%, marcando un hito de justicia tributaria para el entramado productivo del Noreste argentino y un respiro para la economía de miles de familias.