El entrenamiento cognitivo basado en ajedrez mostró resultados positivos como terapia complementaria en adultos en rehabilitación por consumo de alcohol y en adolescentes bajo atención psiquiátrica. Las investigaciones, desarrolladas por el Instituto Central de Salud Mental de Alemania, evaluaron el impacto de este juego en las funciones cerebrales.
Los resultados fueron publicados en las revistas especializadas Neuropsychological Rehabilitation y Clinical Child Psychology and Psychiatry. Los programas no exigieron conocimientos previos ni incluyeron partidas tradicionales. En su lugar, plantearon ejercicios específicos para estimular la atención, la memoria de trabajo y la planificación.
Sabine Vollstädt-Klein, responsable del grupo de investigación en la clínica de conducta adictiva del instituto alemán, explicó el propósito de la intervención: “Nuestro objetivo es desarrollar programas terapéuticos relevantes para la vida cotidiana y que complementen de manera eficaz los tratamientos existentes. El ajedrez ofrece oportunidades interesantes en ese sentido porque activa al mismo tiempo múltiples funciones cognitivas”.
El primer estudio evaluó a 51 adultos de entre 24 y 62 años con diagnóstico de trastorno por consumo de alcohol. Un total de 32 participantes recibió el entrenamiento dos veces por semana durante seis semanas, mientras que 19 integraron el grupo de control.
Los datos mostraron una mejora modesta en la atención sostenida y un incremento en la satisfacción general con la vida al finalizar la intervención. Sin embargo, no se registraron cambios significativos en el deseo de consumo, el estado de ánimo ni las tasas de abstinencia a corto plazo.
Paralelamente, el segundo estudio analizó a 33 adolescentes de entre 13 y 17 años atendidos en psiquiatría infantil. En este grupo, la intervención de seis sesiones generó un impacto positivo en la memoria de trabajo y el bienestar emocional en comparación con los pacientes que no recibieron la actividad.
Expertos coinciden en que la adicción y otros trastornos alteran zonas cerebrales vinculadas al control de los impulsos. Reforzar las funciones ejecutivas deterioradas facilita el aprovechamiento de la psicoterapia tradicional. No obstante, los autores remarcaron que el ajedrez no reemplaza los tratamientos médicos ni la atención psicológica, sino que funciona como un recurso adicional.
Por otra parte, la literatura científica previa registra aplicaciones del ajedrez en pacientes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), autismo y en adultos mayores para estimular la actividad cerebral. Además, diversos terapeutas utilizan el tablero como un puente para construir alianzas con los pacientes o como metáfora en terapias de aceptación.
Los investigadores calificaron los hallazgos como preliminares debido al tamaño reducido de las muestras. Para confirmar la eficacia del programa e identificar qué perfiles se benefician más, los científicos alemanes diseñaron un nuevo ensayo clínico aleatorizado con 96 participantes que incluirá resonancias magnéticas funcionales.