La histórica visita del papa León XIV a la Argentina, programada para desarrollarse entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026, ingresó en una fase operativa crítica. Durante las últimas jornadas, una delegación oficial enviada por la Santa Sede desplegó un exhaustivo relevamiento territorial en la provincia de Buenos Aires para definir la factibilidad técnica, espacial y de seguridad en los predios que albergarán los eventos centrales de la agenda pontificia. La comitiva enfóco sus inspecciones en la Basílica de Luján y el Cottolengo Don Orione de Claypole, dos puntos emblemáticos del mapa religioso e histórico bonaerense.
En el municipio de Luján, los técnicos vaticanos evaluaron la explanada y los accesos al templo mariano con el objetivo de planificar una de las tres misas principales que el Sumo Pontífice encabezará durante su estadía en el país. El santuario nacional, habitual epicentro de multitudinarias peregrinaciones, es proyectado para recibir a cientos de miles de fieles el próximo 11 de noviembre en lo que se anticipa como la ceremonia de clausura de su gira apostólica en suelo argentino. Los inspectores analizaron las vías de evacuación, el emplazamiento del altar principal y los corredores sanitarios requeridos para un evento de escala masiva.
Por su parte, la parada en la localidad de Claypole, dentro del partido de Almirante Brown, respondió a la intención de incluir un hito de fuerte simbolismo pastoral ligado a la vulnerabilidad social y la atención a los sectores desfavorecidos. La delegación recorrió las 49 manzanas que integran el Cottolengo Don Orione, una institución modelo dedicada al cuidado integral de personas con discapacidad severa y en situación de desamparo. Los enviados de la Santa Sede examinaron la infraestructura del predio y mantuvieron breves encuentros con las autoridades de la obra para analizar los protocolos de movilidad del Santo Padre en caso de concretarse su visita a las instalaciones.
A pesar del avance de los relevamientos en terreno, desde la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) remarcaron que el equipo de avanzada no tiene la atribución final de definir el cronograma oficial de actividades. Fuentes del organismo eclesiástico aclararon que las reuniones mantenidas en las distintas sedes poseen un carácter eminentemente informativo y exploratorio. Una vez concluida la gira técnica, la delegación elevará un informe pormenorizado a la Secretaría de Estado del Vaticano, organismo encargado de convalidar el itinerario definitivo y los compromisos públicos de León XIV.
De forma paralela a las tareas de campo, el plano institucional registró movimientos de alto nivel. El presidente de la CEA, monseñor Marcelo Colombo, mantuvo un encuentro de trabajo en La Plata con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, para trazar los ejes centrales del operativo de seguridad y logística interestatal. A través de sus canales oficiales, el mandatario provincial confirmó que el diálogo estuvo centrado en articular las medidas preventivas, el despliegue de las fuerzas de seguridad y el dispositivo sanitario para la misa de Luján, un evento que demandará la movilización sin precedentes de recursos provinciales y municipales.
El despliegue de los enviados vaticanos en la provincia representa la continuación del trabajo iniciado a principios de semana en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la comitiva inspeccionó predios de gran envergadura como el Monumento de los Españoles, señalado como el espacio elegido para celebrar la misa central de apertura del pontífice en la capital. Asimismo, los delegados visitaron el Palacio Libertad y mantuvieron reuniones de planificación en la sede del Palacio San Martín junto a representantes de la Secretaría General de la Presidencia, la Nunciatura Apostólica y la Cancillería. La gira incluyó previamente un paso por la provincia de Córdoba, donde los enviados fueron recibidos por el gobernador Martín Llaryora.
Con el cierre del relevamiento programado para este jueves por la mañana, los técnicos concluirán la recopilación de datos en el territorio nacional. A partir de ese momento, la Santa Sede procesará las carpetas logísticas enviadas desde la Argentina para oficializar, en las próximas semanas, el programa definitivo de un viaje apostólico de altísimo impacto espiritual, social y político.