El alivio de las temperaturas templadas tiene las horas contadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Para este próximo domingo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé el ingreso de una masa de aire polar que provocará un brusco descenso térmico, con marcas mínimas que perforarán los 2 °C en zonas suburbanas, probabilidad de heladas y máximas que apenas alcanzarán los 14 °C con cielo mayormente nublado.
Sin embargo, en las últimas horas la expectativa por el cambio de tiempo derivó en una amplia repercusión digital a raíz de una insólita predicción generada por la tecnología móvil.
El fallo algorítmico que se volvió viral en redes
Diferentes usuarios de dispositivos iPhone, sumados a cronistas y portales informativos, advirtieron que la aplicación nativa de clima de Apple marcaba hasta un 30% de probabilidad de nieve para distintas localidades del AMBA durante la jornada dominical.
Las capturas de pantalla con el ícono de los copos de nieve inundaron rápidamente X (ex Twitter) y otras plataformas. Los reportes abarcaban tanto a distritos del oeste y norte del conurbano bonaerense —como Castelar, Morón, Ituzaingó y San Isidro— como a diversos barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encendiendo el debate y la ilusión de los internautas ante un fenómeno histórico.
La voz de los especialistas: por qué no va a nevar
Ante la viralización de las imágenes y la catarata de consultas, los profesionales de la meteorología salieron a desmentir de manera drástica cualquier posibilidad de nevada en la región capitalina.
El meteorólogo Daniel Roggiano se expidió sobre el tema para llevar tranquilidad y explicó que se trató lisa y llanamente de un error de interpretación del algoritmo de Apple. Según detalló el especialista, el sistema automatizado reaccionó de forma equivocada ante el cruce entre la humedad y el desplome de temperaturas, pero el fenómeno carece por completo de sustento termodinámico real en la atmósfera local.
De esta manera, aunque el frío polar se registrará con intensidad durante todo el fin de semana en Buenos Aires, la posibilidad de ver copos cayendo quedará relegada únicamente a un fallo informático en las pantallas de los teléfonos.