El inicio del juicio oral contra Cristian “Pity” Álvarez sumó un nuevo capítulo de indefinición este lunes. Cuando estaba todo dispuesto para el comienzo de las audiencias y la ronda de testimonios, la defensa del excantante de Viejas Locas e Intoxicados volvió a pedir la palabra para plantear la recusación del fiscal Sandro Abraldes y de los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal N°29.
El planteo defensivo obligó a frenar el procedimiento de manera inmediata. Ante la solicitud, el presidente del TOC N°29, Gustavo Goerner, rechazó de plano ambos pedidos y los calificó como “inadmisibles”. Respecto del fiscal Abraldes, el magistrado recordó que la defensa ya había intentado apartarlo en febrero pasado bajo el argumento de un presunto “temor de parcialidad”, algo que ya había sido desestimado por el fuero correspondiente.
Las razones del tribunal y el paso a una instancia superior
En su resolución, Goerner remarcó que las discrepancias jurídicas o las decisiones adoptadas a lo largo de la instrucción no constituyen prueba de parcialidad, subrayando que el tribunal siempre acompañó los pedidos de la defensa cuando consideró que correspondía conforme a derecho. Además, cuestionó que se utilicen situaciones ocurridas tiempo atrás para intentar frenar el debate en la jornada fijada para su apertura.
Pese al rechazo del tribunal, la normativa procesal establece que la recusación formulada contra los propios jueces debe ser revisada de manera obligatoria por la Cámara de Casación. Por esta razón técnica, el tribunal no tuvo más opción que suspender la audiencia y paralizar las declaraciones testimoniales que estaban previstas para la jornada.
De esta manera, la reanudación del proceso contra Pity Álvarez quedará estrictamente sujeta al tiempo que se tome la Cámara de Casación para resolver la viabilidad del planteo, dejando nuevamente en suspenso la definición judicial sobre el músico.