La alianza táctica entre el PRO y La Libertad Avanza atraviesa su momento de mayor fragilidad. Lo que hasta hace unos meses parecía encaminarse hacia una coalición natural de cara a las elecciones presidenciales de 2027, hoy se transformó en una mesa de negociaciones estancada, atravesada por la desconfianza y las disputas territoriales.
El bloque que responde a Mauricio Macri comenzó a exponer su profundo malestar por la asimetría de la relación. En los encuentros quincenales que mantienen Cristian Ritondo y Fernando De Andreis con Diego Santilli y los representantes de Karina Milei —Lule y Martín Menem—, la dinámica se repite: el oficialismo exige apoyo legislativo, pero dilata sistemáticamente cualquier definición sobre un acuerdo electoral a futuro. “Cada vez que vamos a una reunión nos piden leyes”, resume con fastidio un importante diputado de la bancada amarilla.
El principal punto de fricción en el Congreso es la eliminación de las PASO. La Casa Rosada supedita cualquier avance político a que el PRO aporte los votos para suprimir las primarias. Sin embargo, los números no están. Pese al optimismo de Santilli, Patricia Bullrich ya sinceró ante la cúpula oficialista que el bloque no tiene forma de garantizar el acompañamiento en el Senado, donde figuras como el misionero Martín Göerling (sucesor de Humberto Schiavoni) ya avisaron que rechazarán la iniciativa.
Fuego amigo en la Ciudad y la Provincia
Más allá del pantano legislativo, lo que verdaderamente encendió las alarmas en el macrismo es la estrategia de colonización territorial que impulsa Karina Milei, desafiando la gobernabilidad del PRO en sus propios distritos.
En la Ciudad de Buenos Aires, la tensión llegó al límite tras una maniobra de Pilar Ramírez, mano derecha de la secretaria general de la Presidencia en territorio porteño. En medio de las negociaciones en Casa Rosada, la legisladora libertaria publicó una foto junto a un montículo de basura en Villa Lugano para denunciar el “abandono” del sur de la Ciudad, una crítica directa a la gestión de Jorge Macri. “Se sacó la foto justo antes de que pase el camión”, estallaron en el bloque de Ritondo, advirtiendo que con esa misma lógica podrían ir al conurbano a mostrar rutas rotas y culpar a Javier Milei por el freno de la obra pública.
La hostilidad se replicó en la provincia de Buenos Aires. Durante la reciente visita del Presidente a Bahía Blanca, los armadores libertarios (comandados por Sebastián Pareja) excluyeron deliberadamente de la agenda a la presidenta del Concejo Deliberante local, Gisela Caputo, una dirigente pura de Ritondo con fuerte proyección para pelear la intendencia en 2029. El desaire obligó al propio jefe del bloque PRO a salir a respaldarla públicamente en sus redes sociales, marcando la cancha frente a “las desinteligencias de los Menem”.
La “provocación” en la ANDIS
Para coronar una semana de extrema tensión, el Gobierno ejecutó un nombramiento que en las filas del PRO fue leído como una burla. Tras el escándalo por el presunto desvío de 150 mil millones de pesos que terminó con el desplazamiento de Alejandro Vilches en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el Ejecutivo designó en su lugar a Pablo Di Liscia.
Desde el oficialismo intentaron “vender” la designación como un guiño al macrismo por el pasado del funcionario. Sin embargo, la reacción fue furibunda. “Nos tocan el culo: lo vendieron como un tipo del PRO y es uno que nosotros echamos tanto de la gestión de María Eugenia Vidal (en IOMA) como de la de Horacio Rodríguez Larreta por chorro”, disparó un legislador nacional.
Frente a este escenario, los negociadores macristas advierten que no existe, hasta el momento, una voluntad real de sellar un acuerdo electoral serio y con garantías. Aunque la cúpula del partido sostiene la decisión orgánica de acompañar el rumbo económico y apoyar una eventual reelección de Milei, la paciencia comienza a agotarse frente a los embates libertarios. Como lo definió crudamente un legislador tras la fallida reunión del jueves: “Estamos decididos a apoyarlos, pero hasta ahora es un amor no correspondido”.