“498 Días Cautivo Bajo Tierra”: El Desgarrador Testimonio de Iair Horn Sobre el Infierno de los Túneles en Gaza

El argentino-israelí Iair Horn relató en Radio Mitre el calvario de sus 498 días secuestrado por Hamás en Gaza. Describió la brutalidad de los túneles subterráneos, la pérdida de amigos y el dolor de dejar a su hermano cautivo.

Iair Horn cuando fue liberado por Hamás. Foto: NA/Archivo

El Sobreviviente Rompió el Silencio en Radio Mitre con Eduardo Feinmann y Relató los Escalofriantes Detalles de su Secuestro

A tres años de la masacre perpetrada por Hamás en territorio israelí, las secuelas del conflicto continuaron marcando la memoria colectiva. En una entrevista conmovedora en el programa de Eduardo Feinmann por Radio Mitre, Iair Horn, ciudadano israelí-argentino secuestrado en el kibutz Nir Oz, relató en primera persona el horror vivido durante su cautiverio de casi un año y medio en la Franja de Gaza.

Horn rememoró los instantes iniciales de su traslado tras la irrupción del grupo armado. Recordó cómo las turbas en las calles festejaban su captura al grito de “yahud, yahud” (judío, judío): “Me comienzan a pegar, a pegar, a pegar… esa fue mi bienvenida a la Franja de Gaza. Todo ensangrentado me llevaron a una casa donde ya había una entrada a los túneles”. En esas estructuras permaneció un total de 498 días cautivo, enfrentando condiciones extremas de aislamiento y opresión.

La Arquitectura del Cautiverio y la Estrategia para Sobrevivir

Al ser consultado sobre las características de la red subterránea, Horn describió una verdadera ciudad subterránea construida por los captores: “Llegaron a construir un laberinto enorme. Hay lugares más organizados, con baño y cocina, y otros que son simplemente el túnel excavado en la tierra con placas de cemento”. Recordó además que en los pasajes más estrechos, de menos de un metro de ancho, resultaba imposible extender los brazos y la oscuridad era absoluta.


Para sobrellevar el encierro y el impacto psicológico, Horn explicó que debió asumir una drástica postura mental: “Yo me di por muerto para entender y dar vuelta la situación. Cuando crucé el alambrado entendí que ya era un hombre muerto”. A partir de esa premisa, encaró cada jornada como una victoria inesperada: “Cada segundo, cada minuto, cada día que sobrevivo es un regalo. Muerto yo ya estoy, no vuelvo”.

El Dolor de las Pérdidas y el Peor Día del Cautiverio

Pese a haber recuperado la libertad tras un año y cinco meses de encierro, Horn enfatizó que el día de su liberación fue, paradójicamente, “el peor día de mi cautiverio”, debido a que su hermano Eitan Horn permaneció secuestrado en los túneles. Al reflexionar sobre las marcas imborrables que dejó el ataque, el sobreviviente señaló que lo más doloroso radica en la pérdida de sus afectos: “A mí me rompieron amistades, asesinaron a muchos amigos míos… la lista lamentablemente es muy grande”.

A pesar del trauma sufrido, Horn ratificó su voluntad de honrar la memoria de quienes no sobrevivieron manteniendo una actitud resiliente: “Intento seguir adelante y ser fuerte, no solo por mí, sino por ellos. No quiero rendirme ante la tristeza”.

Nota escrita por:

Esta nota se actualizó a las:

Te recomendamos...
Joaquín Levinton Aportó Pruebas Clave Tras una Grave Denuncia

Joaquín Levinton presentó audios con graves amenazas de muerte para defenderse de una denuncia por abuso sexual. El cantante de Turf desmintió haber sido pareja de la acusadora, la calificó de acosadora y retomó sus actividades en televisión.