La Perla: identifican a ocho desaparecidos más en la Loma del Torito

El Equipo Argentino de Antropología Forense recuperó en la Loma del Torito los restos de ocho personas secuestradas en 1976. Ya son 38 los identificados desde que empezó la búsqueda en los terrenos del ex centro clandestino de Córdoba.

Ocho nombres más. El juez federal de Córdoba Hugo Vaca Narvaja anunció la identificación de los restos de ocho personas desaparecidas, hallados en la Loma del Torito, la zona lindera al predio donde funcionó el centro clandestino de detención La Perla. Con estos resultados, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) ya identificó a 38 desaparecidos desde que empezaron las excavaciones, en septiembre de 2025.

Son cuatro mujeres y cuatro hombres. Todos fueron secuestrados en 1976 y sus casos no están relacionados entre sí. Para los investigadores, ese dato refuerza la hipótesis de que los cuerpos fueron removidos con maquinaria pesada a comienzos de 1979, antes de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitara la Argentina en septiembre de ese año, para ocultar las pruebas de los crímenes.

La búsqueda en los terrenos del Tercer Cuerpo de Ejército la promueve una querella de familiares, impulsada por la sobreviviente Graciela Geuna. El EAAF recuperó miles de fragmentos óseos, pequeños y muy deteriorados, que se van identificando de a poco.

Las identificaciones llegan en el año en que se cumplen 50 años del golpe de Estado de 1976. “No se puede construir una democracia con cuerpos insepultos”, suele repetir Geuna.

Quiénes son los ocho identificados

  • Néstor Albino Acosta (20 años). Era ferroviario de la línea Mitre, como su padre, y estudiaba Arquitectura en la UNC. Lo secuestraron el 16 de junio de 1976 en su casa del barrio Talleres Sud.
  • Pascual Delfín Ludueña (29 años). Era delegado sindical en FIAT Concord. Lo secuestraron el 24 de marzo de 1976, el mismo día del golpe.
  • Claudio Norberto Nardini (34 años). Nació en Buenos Aires y trabajaba en Sancor, donde tenía militancia gremial. Su hermano contó en el juicio de la megacausa La Perla que Claudio traducía los libros en inglés que llegaban a la fábrica. Sufría de asma. Lo secuestraron el 23 de abril de 1976 en su casa del Camino a Monte Cristo. Según testimonios de sobrevivientes, habría muerto durante la tortura.
  • Cecilia Alicia Pessina Libro de Ávila (27 años). Nació en Río Tercero. Era perito mercantil, profesora de piano y psicóloga, y militaba en la Organización Comunista Poder Obrero. Su marido, Benjamín Ávila, fue asesinado el 13 de agosto de 1976. Al día siguiente la secuestraron a ella, frente a su hija. Cuando sus padres fueron a denunciar la desaparición, su padre también fue secuestrado y torturado en el D2 de la Policía de Córdoba.
  • Mónica Protti de Guillén (24 años). Nació en Río Cuarto, era maestra normal y estudiaba Medicina en la UNC. Militaba en el Partido Comunista. La secuestraron el 21 de septiembre de 1976 junto a su compañero, Enrique Daniel Guillén, en el barrio Villa Belgrano.
  • Mercedes del Valle Ramírez (21 años). Cursaba cuarto año del secundario y trabajaba en un negocio de venta de lanas. La secuestraron en su casa el 3 de julio de 1976. Quienes compartieron cautiverio con ella la recuerdan como “una chica menudita”.
  • María Luisa Salto, “Mara” (20 años). Nació en Cipolletti, Río Negro, y cursaba tercer año de Medicina en la UNC. Militaba en la Juventud Universitaria Peronista. La secuestraron el 28 de julio de 1976 y compartió cautiverio con Graciela Geuna. Participaba en grupos de discusión junto a Jorge Omar Cazorla, el marido de Geuna, cuyos restos todavía se buscan en la Loma del Torito.
  • Juan Carlos Soulier (23 años). Nació en La Rioja, trabajaba como electricista con su padre y estaba terminando Ingeniería de la Construcción. Militaba en los Comandos Populares de Liberación. Lo secuestraron el 15 de agosto de 1976 junto a su esposa, Adriana María Díaz Ríos, y a su hijo Sebastián, de cinco meses, a quien la familia logró recuperar. Hoy Sebastián forma parte de la querella que impulsa la búsqueda. 

Un nombre más

En la conferencia de prensa, el juez también recordó la identificación de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, anunciada en agosto. Estudiaba Psicología en la UNC, trabajaba en IKA-Renault y militaba en el PRT. Lo secuestraron el 5 de mayo de 1976 en el barrio Alberdi, a los 22 años. Tenía una hija pequeña.

Durante la conferencia de prensa, el juez Vaca Narvaja contó que el día de ayer recibieron en el predio de La Perla a numerosos medios internacionales, y señaló que ese interés muestra la importancia del trabajo que se está haciendo en la Loma del Torito. Después del anuncio, tomaron la palabra los familiares de las personas identificadas, que después de 50 años pueden empezar a saber qué pasó con sus seres queridos.

Una búsqueda de casi tres décadas

La causa en la que se hicieron los hallazgos, conocida como “Averiguación de enterramientos clandestinos”, empezó en 1998 con una presentación de la abogada María Elba Martínez y del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, cuando todavía regían las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Su objetivo no es juzgar a los responsables, algo que se hace en otros expedientes, sino encontrar a las personas desaparecidas.

Desde 2003, el EAAF buscó enterramientos clandestinos en los campos de la Guarnición Militar La Calera. Para eso usó testimonios de sobrevivientes y vecinos, estudios geológicos, georradar, tecnología LIDAR y fotografías aéreas de 1978 y 1979. Durante años, las excavaciones no encontraron restos. El primer hallazgo llegó recién el 22 de septiembre de 2025, al quinto día de una nueva campaña, en la Trinchera 14 del Sector B de la Loma del Torito.

Los restos estaban fragmentados, desarticulados y mezclados en tierra removida. Eso coincide con la hipótesis de que los cuerpos fueron trasladados con maquinaria en 1979.

Los números de la búsqueda

Según el cuadernillo de prensa del Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, en 2025 se recuperaron 1.263 restos óseos, y 375 estaban en condiciones de ser analizados genéticamente. Hasta ahora se obtuvieron 43 perfiles genéticos, y 38 ya tienen nombre y apellido. Dos de las identificaciones anteriores no se difundieron por pedido expreso de sus familias.

Antes de estas ocho, el perfil de las 30 personas identificadas mostraba una mayoría de hombres (siete de cada diez), una edad promedio de 28,5 años y una fuerte presencia de trabajadores, profesionales y estudiantes. Todos fueron secuestrados en Córdoba, y más de la mitad, en sus casas y de madrugada.

Los trabajos siguen en la Loma del Torito, con el apoyo de una red de organismos públicos, universidades y espacios de memoria.

Cinco perfiles sin nombre

Hay cinco perfiles genéticos, de una mujer y cuatro hombres, que todavía no se pudieron identificar porque no hay muestras de familiares para compararlos. A eso se suman 14 personas cuyos restos se recuperaron en el Cementerio San Vicente y siguen sin identificar.

Por eso, el Juzgado y los organismos de derechos humanos impulsan la campaña “La tierra habla, tu sangre les da nombre”, que convoca a los familiares de personas desaparecidas que todavía no dejaron una muestra de ADN a hacerlo. El trámite es gratuito y confidencial. Para consultas se puede contactar a la Secretaría de Derechos Humanos del Juzgado Federal N° 3 de Córdoba al (351) 433-4772 o por mail a jfcordoba3.secddhh@pjn.gov.ar.

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