Pastizales: expertos advierten que son los ecosistemas más productivos y menos protegidos

En las jornadas “Voces de los pastizales”, científicos y productores coincidieron en aplicar modelos ganaderos que protejan la biodiversidad y almacenen carbono sin frenar la actividad.

La coexistencia entre la actividad ganadera y el cuidado ambiental fue el eje del encuentro “Voces de los pastizales: encuentro de saberes”, organizado por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y la Fundación Vida Silvestre Argentina.

La jornada reunió análisis sobre la región Pampeana, el Chaco Semiárido, el NEA, el Chaco Húmedo, el Monte y la Patagonia, con la meta de frenar el cambio de uso del suelo hacia otras actividades.

Conocimiento técnico aplicado al territorio

Durante las exposiciones se remarcó que la ciencia ya cuenta con herramientas prácticas para implementar en el campo, tales como el ajuste de la carga animal, la flexibilidad operativa y los descansos planificados de la vegetación.

“Podemos implementar modelos productivos y conservar la naturaleza”, aseguró Sebastián Fermani, director de Conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina.

En esa línea, remarcó: “No hay mucho más que inventar sino que implementar lo que ya hemos estudiado, lo que ya venimos desarrollando”.

Asimismo, subrayó: “Reunir las diferentes miradas desde una concepción federal es fundamental para discutir políticas compartidas que sean implementadas en toda Argentina”.

Desafíos sociales y falta de visibilidad

Los especialistas advirtieron que la viabilidad de estas prácticas excede lo técnico y requiere atender problemáticas como el acceso a la educación, la tenencia de la tierra y el arraigo rural.

Pablo Preliasco, especialista en ganadería sustentable de la entidad conservacionista, valoró el diálogo interdisciplinario y alertó sobre el desconocimiento general de estos biomas: “Los pastizales en general tienen muy poca visibilidad, la gente no sabe lo que es un pastizal, sabe lo que es un bosque y no lo que es un pastizal”.

A su turno, Adriana Rodríguez, decana de la FAUBA, instó a vincular el conocimiento científico con la realidad social de cada región, mientras que Natalia Huykman (FAO) remarcó su rol en la seguridad alimentaria y la resiliencia climática.

Por su parte, Augusto Mazzucco, coordinador del Programa de Desarrollo Productivo Sustentable, sintetizó: “En Argentina, estos ecosistemas permiten la coexistencia de la cultura, de la producción y también de la naturaleza”, advirtiendo además que “son de los ecosistemas más productivos que tenemos y los menos protegidos”.

El valor ecosistémico

Más allá de la producción de carne, estos ambientes albergan una amplia biodiversidad, regulan recursos hídricos, protegen los suelos frente a la erosión y capturan carbono atmosférico. El reto planteado concluyó en la necesidad urgente de diseñar políticas públicas a largo plazo, acompañamiento técnico e incentivos económicos de mercado que premien y diferencien a los productores que conservan el pastizal natural intacto.

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