El inicio de 2026 marcó un quiebre en la tendencia de alivio que el consumo masivo mostró durante el año anterior. Tras un 2025 que cerró con un avance del 2%, enero registró una contracción interanual del 1,1%, explicada fundamentalmente por el repunte de los precios minoristas, que se ubicaron en el 2,9% a nivel nacional.
De acuerdo con el último informe de la consultora Scentia, que releva 8.000 puntos de venta en todo el país, la caída actual sitúa el nivel de consumo un 11% por debajo de los registros de enero de 2023. Este escenario confirma que el repunte del año pasado no alcanzó para compensar el desplome del 13,9% ocurrido en 2024.
Desplazamiento de canales y rubros
El comportamiento de los consumidores mostró marcadas diferencias según el canal de venta. Los supermercados de cadena sufrieron una baja del 3,3%, mientras que los autoservicios independientes retrocedieron un 4,2%.
En contraste, las ventas en kioscos crecieron un 2,7% y el comercio electrónico disparó su actividad con un incremento del 33%.
Osvaldo Del Rio, titular de la consultora, explicó que la variable está ligada de forma directa a la capacidad de compra. Según el analista, cada vez que la inflación supera a los ingresos, el consumo se retrae de forma inmediata. Esta dinámica se observó con claridad en rubros como bebidas sin alcohol, que lideró las caídas con un -8,5%, y productos de limpieza, que descendieron un 4,3%.