En su primera aparición presencial ante la prensa desde el inicio de las hostilidades, el presidente Donald Trump brindó detalles sobre los motivos que precipitaron la Operación “Epic Fury” contra la República Islámica. Durante una ceremonia de entrega de medallas en la Casa Blanca, el mandatario reveló que informes de inteligencia detectaron un programa secreto de enriquecimiento de uranio en un emplazamiento subrepticio que no figuraba en los registros de vigilancia internacional. Según Trump, este hallazgo ocurrió inmediatamente después del fracaso de las negociaciones diplomáticas en Ginebra el pasado jueves.
El jefe de Estado norteamericano sostuvo que el régimen persa intentó reconstruir su capacidad atómica en una ubicación distinta a las instalaciones destruidas durante la “Operación Martillo de Medianoche” en junio pasado. “Ignoraron nuestras advertencias y se negaron a cesar su búsqueda de armas nucleares”, sentenció Trump, justificando la masiva ofensiva aérea iniciada el sábado. Además, alertó que Teherán ya contaba con misiles capaces de alcanzar Europa y bases estadounidenses, y que se encontraba a poco tiempo de desarrollar proyectiles con alcance directo a suelo norteamericano.
El descubrimiento que activó la “Epic Fury”
En una entrevista exclusiva con el New York Post, el presidente detalló que el nuevo sitio de enriquecimiento funcionaba de manera totalmente independiente a las plantas permanentes ya conocidas. Trump explicó que, ante la evidencia de que Irán trabajaba en un “área totalmente diferente”, decidió dar la orden de ataque definitiva. “Simplemente llegó el momento. Dije: ‘Vamos’“, relató el mandatario, subrayando que el objetivo primordial es la destrucción total de cualquier capacidad de fabricación de armamento nuclear por parte de Irán.
Plazos de la operación y presencia militar
Respecto a la duración de la intervención, Trump admitió que los operativos probablemente se extiendan entre cuatro y cinco semanas, aunque aclaró que está “preparado para ir más allá de ese plazo” si los objetivos estratégicos no se cumplen en el tiempo previsto. Esta declaración refuerza la idea de una campaña sostenida para forzar un cambio de régimen, en un contexto donde el desmantelamiento de la cúpula política iraní —incluyendo la muerte del Líder Supremo Alí Jameneí— ya ha generado un vacío de poder y una respuesta bélica a escala regional.
Impacto en la seguridad internacional
Las declaraciones del presidente se dan en una jornada de máxima tensión, con cientos de aviones israelíes y estadounidenses bombardeando objetivos en Irán y Líbano. Mientras el Pentágono monitorea las bajas en las tropas aliadas y el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, la narrativa de la Casa Blanca busca consolidar el apoyo interno e internacional bajo la premisa de la “defensa preventiva” ante una amenaza atómica inminente. La confirmación de este programa secreto añade una capa de complejidad al conflicto, alejando cualquier posibilidad de un alto el fuego en el corto plazo.