El partido libanés Hezbolá reivindicó este martes una serie de ataques dirigidos contra instalaciones militares estratégicas en el norte de Israel. Según comunicados de la organización, los objetivos incluyeron radares y centros de control en la base aérea de Ramat David, así como la base de Meron.
La agrupación calificó estas acciones como una respuesta defensiva ante las recientes incursiones aéreas israelíes en los suburbios de Beirut y el sur del Líbano.
Paralelamente, la Dirección de Operaciones del Ejército Árabe Sirio informó sobre el reforzamiento de sus posiciones en las fronteras con Líbano e Irak. El despliegue incluyó unidades de infantería, vehículos blindados y lanzacohetes.
Aunque el Ministerio de Defensa sirio aseguró que el objetivo es combatir el contrabando y proteger la soberanía nacional, el movimiento generó alertas en la comunidad internacional.
Movimientos en el Golán
Funcionarios de inteligencia de Israel señalaron que las fuerzas sirias ocuparon posiciones en colinas estratégicas del Golán. Estas áreas permiten la vigilancia directa sobre el territorio controlado por Israel, lo que representaría una ruptura de los entendimientos de seguridad en la zona de amortiguamiento. El sitio web israelí Walla reportó que el ejército monitorea el traslado de equipos pesados a estas cumbres.
Por su parte, el presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, sostuvo que su administración no busca provocaciones militares. Al-Sharaa enfatizó que Damasco prioriza la recuperación de los Altos del Golán mediante negociaciones diplomáticas. No obstante, fuentes de seguridad libanesas sugirieron que el despliegue busca disuadir a Hezbolá de utilizar territorio sirio como plataforma de lanzamiento.