El reto de la nueva representación
Estas elecciones en Nepal representan el primer ejercicio democrático desde las movilizaciones de septiembre pasado, que resultaron en la dimisión del gobierno anterior.
Según datos de la Comisión Electoral, el padrón aumentó en un millón de nuevos votantes, en su mayoría jóvenes que exigen reformas económicas y el fin de la corrupción.
En la contienda destaca el enfrentamiento entre la dirigencia tradicional, representada por el Congreso Nepalés y el CPN-UML, frente a fuerzas emergentes como el Partido Rastriya Swatantra (RSP). Balendra Shah, exalcalde de Katmandú, figura como uno de los principales aspirantes frente al veterano KP Sharma Oli.
Observación y vigilancia digital
El Comité de Observación Electoral (COE) desplegó 700 observadores nacionales para supervisar el proceso. Una novedad en esta jornada es la creación de un equipo técnico dedicado exclusivamente a monitorear violaciones al código de conducta en redes sociales y la propagación de contenido engañoso (fake news) destinado a influir en el voto.
En la provincia de Karnali, el oficial electoral Lal Bahadur Gurung confirmó que el material electoral llegó incluso a los distritos del Himalaya mediante transporte aéreo. Se espera que la participación electoral supere el 70%, impulsada por el registro de nuevos ciudadanos.
La jornada electoral de este jueves definirá si la masiva presencia militar logra canalizar el descontento social hacia las urnas de forma pacífica. Ante un electorado joven que demanda cambios estructurales, ¿serán las instituciones capaces de absorber esta nueva energía política sin repetir los ciclos de inestabilidad en Nepal?