La Secretaría de Finanzas, encabezada por Federico Furiase, realizó este jueves una nueva licitación de deuda en la que logró captar US$ 150 millones adicionales. El instrumento utilizado fue el bono en dólares Bonar 2027 (AO27), que validó una Tasa Nominal Anual (TNA) de entre 5,45% y 5,59%, cifra inferior al 5,74% obtenido hace quince días.
A pesar de la reducción en el costo de financiamiento, la operación registró una desaceleración en el interés de los inversores. Las ofertas recibidas alcanzaron los US$ 436 millones, lo que representa una disminución del 50% respecto a los US$ 868 millones obtenidos en la subasta previa.
Con este resultado, el Gobierno acumula cerca de US$ 500 millones de los US$ 2.000 millones previstos para afrontar los compromisos de julio, que ascienden a US$ 4.200 millones.
La apuesta por los títulos indexados
En el mercado de moneda local, el Tesoro enfrentaba vencimientos por $9,6 billones. La respuesta del mercado permitió una refinanciación (rollover) del 108,09%, adjudicando un total de $10,42 billones a través de un menú de once instrumentos. Esta maniobra permitió al Gobierno absorber un excedente de liquidez de $820.000 millones, evitando la inyección de pesos en la economía.
Sin embargo, el comportamiento de los inversores reveló cautela respecto a la dinámica de precios. El 65% de los fondos captados en pesos se concentró en títulos ajustados por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), que protegen el capital contra la inflación.
En contraste, las Letras de Capitalización (Lecap) a tasa fija, que anteriormente lideraban la demanda, pasaron a un segundo plano con $2,21 billones adjudicados a una tasa del 36% anual.