El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el índice de precios internos al por mayor (IPIM) registró un incremento del 1% durante febrero. Esta cifra representó una desaceleración respecto al 1,7% de enero y se consolidó como el registro más bajo desde mayo de 2025. En términos interanuales, la variación alcanzó el 25,6%, posicionándose por debajo de la evolución de los precios minoristas.
La dinámica del último mes estuvo marcada por una marcada diferencia entre los bienes de origen nacional y los extranjeros. Mientras que los productos nacionales subieron 1,3%, los artículos importados mostraron una caída nominal de 2,7%.
Según especialistas del sector, este retroceso en los valores externos guardó una relación directa con la apreciación del tipo de cambio mayorista, que funcionó como un ancla para los costos de insumos transables.
Disparidades entre el sector mayorista y minorista
A pesar del enfriamiento en la cadena de producción, el índice de precios al consumidor (IPC) del mismo mes se ubicó en 2,9%, evidenciando una brecha con el ámbito mayorista.
Esta divergencia se explicó principalmente porque el IPIM mide exclusivamente bienes, mientras que el indicador minorista incluye servicios y tarifas reguladas.
La economista, María Castiglioni, señaló que la quita de subsidios y los ajustes en el transporte público impactaron en las góndolas, pero no en el registro de los fabricantes.
Otro factor relevante fue el comportamiento del precio de la carne. Mientras que en el sector mayorista el ajuste de este producto se produjo de forma anticipada, en el IPC el impacto se sintió con mayor fuerza durante el primer bimestre del año.
No obstante, en rubros específicos como la maquinaria y los productos metálicos, se detectaron retrocesos que aliviaron la estructura general de costos industriales.