El dato del Indec y el discurso oficial
El Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina registró un incremento de 4,4% en 2025, con un avance del 2,1% interanual en el cuarto trimestre respecto del mismo período de 2024. El consumo privado creció 7,9%, la formación bruta de capital fijo 16,4% y las exportaciones 7,6%, mientras el consumo público apenas subió 0,2%.
Luis Caputo, ministro de Economía, destacó que el PIB a precios constantes alcanzó un máximo histórico en 2025, 1,1% por encima del promedio de 2022. En el último trimestre, el crecimiento económico aumentó 0,6% desestacionalizado respecto al trimestre anterior, con subas de 5,0% en las exportaciones y 1,7% en el consumo privado.
Javier Milei convirtió el dato en muestra de triunfo político y lo dedicó a los “ensobrados por empresaurios y políticos corruptos”, usando el número como réplica al relato crítico sobre el estado de la economía.
Quiénes ganaron y quiénes perdieron
Por la demanda, el consumo privado representó el 70,0% del PIB, seguido por la inversión (formación bruta de capital fijo 16,0%), las exportaciones (15,6%) y el gasto público (14,9%).
Entre los sectores que más crecieron interanualmente se destacaron la intermediación financiera (hasta 24,7%), la explotación de minas y canteras (8,0%), hoteles y restaurantes (7,4%), y la agroindustria (agricultura, ganadería, caza y silvicultura 6,2%).
En el lado opuesto, la pesca cayó 15,2% interanual y los hogares privados con servicio doméstico se redujeron 1,1%. En el desglose reciente del Indec y de consultoras, sectores como la industria manufacturera (-5%), comercio mayorista y minorista (-2,2%) mostraron una marcha más débil.
Economistas como Lorenzo Sigaut Gravina (Equilibra) y Camilo Tiscornia (C&T) señalaron que agro, minería, energía y servicios financieros aparecen como “ganadores”, mientras construcción, industria y comercio, que generan más empleo, figuran entre los perdedores.