Ingeniero de CONAE sobre atenea: “La NASA pensaba que no íbamos a poder hacerlo”

El microsatélite nacional logró comunicarse con éxito a 70.000 kilómetros de la Tierra, validando tecnología clave para el futuro de la exploración lunar.

La industria aeroespacial argentina ha alcanzado una frontera sin precedentes. El microsatélite Atenea, un proyecto liderado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), concluyó con éxito su participación como carga secundaria en la misión Artemis II de la NASA.

Este logro no solo representa un avance técnico, sino que posiciona a la Argentina en el selecto grupo de naciones que operan tecnología en el espacio profundo.

Un éxito entre sesenta naciones

La selección del proyecto argentino no fue sencilla. De 60 países que presentaron propuestas, solo 4 fueron elegidos: Alemania, Arabia Saudita, Corea del Sur y Argentina.

El ingeniero aeroespacial Facundo Pasquevich, responsable de Integración Mecánica de Atenea, destacó la complejidad del desafío en diálogo con Radio Rivadavia: “La misma NASA no pensaba que íbamos a poder hacerlo, no por una cuestión argentina sino porque los tiempos y los plazos eran muy cortos”.

A la presión del cronograma se sumó la eficacia operativa. Según detalló Pasquevich, de los cuatro satélites en órbita, “solamente 2 pudieron establecer un enlace de comunicación correcto, y eso también es importante, ya que uno de ellos fue el argentino”.

Récords de distancia y validación tecnológica

Atenea operó durante 20 horas en un entorno de alta exigencia, rompiendo marcas nacionales de alcance. El microsatélite se encargó de medir niveles de radiación y evaluar el comportamiento de componentes electrónicos en la órbita baja terrestre y hacia regiones más alejadas. Las señales fueron recibidas con éxito por las estaciones terrestres en Córdoba y Tierra del Fuego.

El dispositivo alcanzó hitos de distancia sorprendentes para la tecnología local: la primera señal se recibió a más de 40.000 kilómetros y la segunda superó los 70.000 kilómetros. Este desempeño permitió ensayar comunicaciones a gran escala y, según informó la CONAE, «los datos recolectados serán clave para el desarrollo de futuras misiones con mayor complejidad técnica».

Cooperación internacional y cambio de paradigma

El éxito de Atenea es fruto de una colaboración multidisciplinaria que incluyó a la UNLP, UNSAM, FIUBA, CNEA, el IAR y la empresa VENG S.A. Desde el Poder Ejecutivo, celebraron el hito como una muestra de la nueva política exterior. A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, se señaló que este logro es “el resultado de un cambio de paradigma impulsado por el Presidente Javier Milei, quien marcó un rumbo claro de inserción global y de excelencia”.

Con el cierre de sus operaciones a las 20:42 horas, Atenea no solo cumplió su misión científica, sino que validó la capacidad argentina para cumplir con los
“requerimientos de seguridad muy altos” de la NASA, consolidando la confianza del mundo en la vanguardia tecnológica del país.

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