Tras la filtración de una lista de funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza que accedieron a créditos millonarios, el Gobierno nacional alista una respuesta técnica y legal. El objetivo es desactivar las sospechas de la oposición sobre la relación entre los ingresos declarados y los montos otorgados.
Funcionarios bajo la lupa:
Pedro Inchauspe (BCRA): Lidera la lista con un pasivo de $510 millones.
Felipe Núñez (BICE): Registra una deuda inicial de $373 millones.
Federico Furiase (Finanzas): Accedió a un préstamo de $367 millones.
Juan Pablo Carreira (Twitter/Gobierno): Obtuvo $113 millones.
Defensa oficial y auditoría
El secretario de Hacienda, Pablo Quirno, y el ministro Luis Caputo encabezaron la defensa pública. Argumentan que los créditos se gestionaron por canales estándar, cumpliendo con el requisito de cobrar el sueldo en la entidad. “No hay un solo crédito mal otorgado”, afirmaron desde el entorno de Darío Wasserman, vicepresidente del BNA, tras auditar los expedientes el fin de semana.
Por su parte, Guillermo Madero (Jefe de Gabinete de Defensa), beneficiario de $207 millones, aseguró que realizó el trámite vía web “sin privilegios” para su primera propiedad. El Gobierno sostiene que los montos elevados están respaldados por garantías hipotecarias y codeudores.
Tensión en el Gabinete
A pesar de la defensa cerrada, el caso ya provocó la salida de Leandro Massaccesi del Ministerio de Capital Humano. La ministra Sandra Pettovello decidió desplazarlo tras conocerse su crédito, una medida que generó ruidos internos en el Ejecutivo por la falta de un criterio uniforme ante la situación de otros funcionarios.
Desde el oficialismo sospechan que la difusión de estos datos busca frenar el plan de capitalización privada del 20% del Banco Nación y su eventual cotización en la Bolsa de Nueva York. La información técnica será presentada ante la Justicia para responder a las denuncias de los diputados Esteban Paulón y Mónica Frade.