Científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Escuela Médica de Harvard identificaron una pieza clave en la progresión del neuroblastoma, uno de los cánceres más agresivos en la primera infancia. Según el estudio publicado en la revista Brain Medicine, la enzima nNOS actúa como un motor químico que impulsa la multiplicación de células tumorales mediante la producción de óxido nítrico.
El neuroblastoma se origina en células nerviosas inmaduras durante el desarrollo fetal y afecta principalmente a menores de cinco años. Aunque algunos casos remiten de forma espontánea, las variantes de alto riesgo mantienen una supervivencia de apenas el 40%, una cifra que no mostró mejoras significativas en las últimas décadas pese a los avances en la oncología pediátrica.
El mecanismo del óxido nítrico
La investigación se centró en cómo el óxido nítrico, una molécula esencial para regular la presión arterial, altera su función en presencia de tumores. En niveles sostenidos, esta sustancia activa la vía mTOR, un sistema de señales que ordena a las células crecer y sobrevivir sin control. Al inhibir la enzima nNOS, responsable de producir este óxido, los científicos lograron “apagar” la señal de crecimiento en el laboratorio.
Para validar el hallazgo, el equipo utilizó dos métodos: el fármaco experimental BA-101 y técnicas de silenciamiento genético. En ambos casos, la actividad tumoral disminuyó entre un 35% y un 50%. Posteriormente, las pruebas en ratones confirmaron que los ejemplares tratados desarrollaron tumores significativamente más pequeños y livianos, sin mostrar signos de toxicidad evidente.